CAYÓ EDUARDO FARIZ
El ex juez federal de Reconquista, Eduardo Luis María Fariz, no estuvo presente para escuchar, cerca de las 15 horas de ayer, la sentencia del jurado de enjuiciamiento en el proceso político al que estuvo sometido. Fariz fue destituido por haber cometido irregularidades en la tramitación de causas y beneficiar a imputados en un expediente por tráfico de drogas. El jurado de enjuiciamiento de magistrados advirtió que la actitud del juez se desarrolló fuera del cauce ético y legítimo y menoscabó el prestigio del Poder Judicial.
La parte resolutiva de la sentencia sostiene que “se resuelve remover al señor juez Eduardo Luis María Fariz, titular del juzgado Federal de Reconquista (provincia de Santa Fe), por haber incurrido en la causal constitucional de mal desempeño en sus funciones”.
Respecto del caso Ferrero, aparece puntualmente mencionado, vinculado a la detención de un narcotraficante que transportaba 154 kg de marihuana en el norte de la provincia de Santa Fe. En aquel tiempo “Fariz se enferma”, lo reemplaza el conjuez Rebechi, y cuando había que excarcelarlo, el conjuez de ese momento le dio resolución favorable. Además, el certificado médico que presenta Fariz no fue expedido por un profesional clínico. En este punto, el jurado se convenció de que esto fue armado. Como dato llamativo, Rebechi se presentó a asumir antes de ser anoticiado del cargo.
Cabe recordar que quien detuvo al narcotraficante fue el agente Claudio Capdevilla, quien perdiera la vida en extrañas circunstancias apenas 12 horas después de que aquel fuera liberado. Este hecho fue caratulado como suicidio, más allá de las contundentes pruebas que marcaban lo contrario.
Por su parte, el secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Domingo Pochetino –quien sostuvo en reiteradas oportunidades que el agente Capdevilla no se había suicidado–, dijo sentirse “satisfecho” por la destitución de Fariz. Además, el funcionario sostuvo que “los malos funcionarios transmiten esa mala imagen como un contagio al resto de la institución, y eso es lo que percibe la gente”.
Sobre el caso Capdevila, Pochetino sostuvo que “hemos llegado a la última instancia, hemos pedido que no se archive la causa, pero fue desestimado por la fiscal de ese momento. Cada vez que yo viajaba a Reconquista percibía el clima de desesperanza, todo el mundo hablaba de los manejos mafiosos de las presiones, de los arreglos, de los negocios, el caso de la justicia federal de Reconquista tiene que ver con la fiscalía y yo lo quiero decir sin pelos en la lengua”.
El funcionario provincial dijo también: “Siempre hay que explicar todo lo que se dice, pero también hay que explicar los silencios. A mí me llamó siempre la atención el silencio del Colegio de Abogados de Reconquista”.
Pochettino también aseguró: “Estoy convencido de que todo lo que no se puede probar judicialmente no quiere decir que no existe. El mecanismo por el cual se instrumenta la acusación no reúne quizá todas las pruebas necesarias. Por ejemplo, a los empleados del Juzgado Federal de Reconquista se les desestimó la acusación por acoso laboral, pero yo no tengo ninguna duda de que sufrían este tipo de presiones. Es como siempre digo: a Al Capone lo metieron preso por evasión de impuesto”.
LA HISTORIA DEL PROCESO JUDICIAL
El proceso judicial comenzó el jueves 9 de febrero y se extendió hasta la fecha. Los testigos fueron citados durante siete días consecutivos cuando más de cuarenta personas fueron citadas y brindaron su testimonio.
Quien presidió el jury fue la doctora Elena Highton de Nolasco, una de las últimas incorporaciones del Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, a la Corte Suprema de Justicia.
Hace una semana, los abogados defensores dieron sus alegatos y advirtieron que una eventual destitución significará la “anarquía, el desgobierno y la libanización de todos los tribunales federales de la Nación”. Los abogados Oscar Vignale y Pablo Jacoby descalificaron las acusaciones en contra de Fariz, e insistieron en que su actual situación (está suspendido y al borde de la destitución) es consecuencia de una maniobra de la gremial de los judiciales.
Según los alegatos de la defensa, entregados al tribunal, los letrados sostuvieron que “de las probanzas testimoniales y documentales surge nítida la inexistencia de comisión de delito y también queda evidente que Fariz no ha incurrido en mal desempeño”.
SENTIMIENTOS ENCONTRADOS
“A uno le duele profundamente que alguien tenga que perder la vida, en este caso mi hermano, para que se den cuenta que un funcionario no tenga que cumplir con su deber porque lo hace como no corresponde”, dijo esta tarde Hebe Capdevilla, hermana de Claudio.
Además destacó, con muchísimo dolor, que “todo esto me causa una sensación muy rara, por un lado la satisfacción de la destitución, pero por el otro coincide con los siete meses de la muerte de mi hermano”.
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