CAYÓ EL DESEMPLEO AL 14, 5% CON 2, 29 MILLONES DE AFECTADOS
En el cuarto trimestre del año pasado, unas 280.000 personas dejaron de ser desocupadas en las poblaciones urbanas gracias a que la recuperación de la economía incentivó la creación de cerca de 350.000 empleos. Las cifras surgen de estimaciones propias sobre la base de índices informados ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En ese período el nivel de desocupación se ubicó en el 14,5% de la población activa, en tanto que el índice de subocupación (quienes trabajan menos de 35 horas a la semana) resultó del 16,3 por ciento.
Estos dos indicadores muestran que los problemas de trabajo, pese al alivio de la situación, afectan todavía a 4.870.000 personas (2.290.000 no tienen empleo y 2.580.000 lo tienen en forma insuficiente), de las cuales 3.260.000 viven en los 28 principales conglomerados urbanos donde el Indec realiza la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), tal como informó ayer ese organismo.
El número de personas afectadas por la crisis laboral se redujo, de todas formas, significativamente: en el primer trimestre de 2003, los desocupados y subempleados sumaban más de 5.960.000.
Los datos de la EPH para el cuarto trimestre del año pasado mostraron que no hubo variación, en comparación con los tres meses previos, del porcentaje de la población que trabaja o que busca empleo. Ese índice (llamado tasa de actividad) se ubicó en el 45,7% en ambos casos, lo que permite estimar la presencia en ese universo de 15.802.000 personas para el último lapso de tiempo medido. Con respecto al cuarto trimestre de 2002, cuando la tasa había sido del 45,9%, hubo una leve reducción.
La tasa de empleo, en tanto, creció entre el tercer y el cuarto trimestre del 38,2% de la población total al 39,1%, con un incremento neto en el número absoluto de ocupados del 2,6%, un índice que sorprendió a los analistas, que advierten que puede haber alta incidencia de puestos de baja productividad y de la economía informal (ver aparte).
Un millón de ocupaciones
En comparación con el último cuatrimestre de 2002, los nuevos puestos son 1.060.000, de los cuales 970.000 sacaron del desempleo a quienes sufrían tal situación, y otros 90.000 fueron absorbidos por personas que se incorporaron al mercado laboral. En aquel momento, se estimaba que los desocupados eran 3.270.000.
Además de los desocupados, hay ahora 1.800.000 personas que buscan trabajo y no lo encuentran, tal como lo demuestra la tasa de subocupación demandante, que ascendió al 11,4%, un valor similar al registrado en el tercer trimestre.
En rigor, los índices mencionados son los que resultan de considerar como ocupados a los beneficiarios de planes sociales que responden estar realizando alguna contraprestación por el subsidio que perciben. Si no se los considerara como tales, la desocupación sería del 19,7%, bastante por debajo del 21,4% del tercer trimestre (entre ambos períodos no se sumaron más perceptores de planes).
Es en el Gran Buenos Aires (Capital Federal y conurbano) donde la falta de trabajo afecta con mayor fuerza a la población: el índice de desocupación es del 15,6%, pero la disparidad hacia adentro de la región es alta: en la Ciudad Autónoma, la tasa es del 11,3% -había sido el 13% en el tercer trimestre- y en los aledaños, del 17,1%, lo que evidencia una baja de 2,1 puntos porcentuales en el trimestre.
Entre los conglomerados urbanos con 500.000 o más habitantes, el que registró el desempleo más alto, al margen del conurbano bonaerense, fue el Gran Rosario, donde el 16,6% de los activos no encuentra trabajo. El Gran Córdoba, en cambio, mostró la tasa más baja en ese universo de centros urbanos -quitando la Capital Federal-, con un 11,7% de desocupados.
Junto a los datos trimestrales sobre desempleo (que se desagregan sólo para las ciudades más grandes), el Indec difundió estadísticas semestrales sobre la situación laboral en los 28 conglomerados relevados.
Según esas estadísticas, la ciudad con más desempleo en el segundo semestre de 2003 fue Concordia (Entre Ríos), que tiene al 18,8% de sus habitantes activos sin posibilidad de encontrar un trabajo. Le siguió Rosario con el 18% (al ser semestrales los datos no coinciden con el informe trimestral). En el otro extremo, el conglomerado que tuvo el menor índice fue Río Gallegos, con un desempleo del 1,9 por ciento. Curiosamente, la capital provincial de Santa Cruz fue la única localidad donde el índice creció en relación con el primer semestre, ya que en ese momento había sido del 0,7 por ciento.
El segundo centro urbano con menor desempleo resultó San Luis-El Chorrillo, con un índice del 3,7%, que reflejó una importante baja en relación con el 11,7% de la primera mitad del año pasado.
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