CAYÓ EL “TOCA” ABREGO, EL MÁS BUSCADO POR LA POLICÍA ROSARINA
Cuatro días después de haber protagonizado una espectacular fuga de la seccional 13ª, el hombre más buscado de Rosario fue detenido tras otro intento de escape y una breve persecución en un aguantadero de Nuevo Alberdi. Otro de los fugados cayó en Corral de Bustos.
Anoche, alrededor de las 23, policías del Comando Radioeléctrico que realizaban operativos de búsqueda en distintos barrios de la ciudad lograron ubicar en una vivienda precaria de Ciudadela y J.J. Pérez, en una villa miseria de Nuevo Alberdi, al acusado del asesinato del taxista Juan Carlos Aldana, cuya fuga de la seccional 13ª con otros 13 presos generó la movilización y protesta de los taxistas.
El “Toca” David Ramón Abregó fue detenido sin oponer resistencia luego de una breve persecución por los pasillos de la villa junto a otra persona que se hallaba en la vivienda con él, a la que el personal del Comando, con su jefe al frente, llegó al parecer por un “dato” de un informante que por ahora quedó en el anonimato, según informaron a La Capital anoche no sin alivio el jefe de la policía de Rosario y su segundo, los comisarios Héctor Hermida y Daniel Ruiz.
El ocasional compañero de Abregó, identificado como Angel Oscar González, quedó demorado en averiguación de antecedentes, aunque en principio no tendría relación con la fuga de la 13ª.
El sospechoso del crimen de Aldana, quien presentaba su aspecto habitual, con la única variante del pelo más corto, y tenía consigo una muda de ropa en previsión de que, como al fin aconteció, tuviera que salir “de apuro”, fue de inmediato reconocido por los agentes que intervinieron, quienes portaban su fotografía. Tras detenerlo lo trasladaron a la Agrupación Unidades Especiales, en la Jefatura de Policía, donde permanecía al cierre de esta edición a disposición de la Justicia.
La detención del hombre más buscado en las horas previas, por la conmoción que causó su fuga con otros trece presos el lunes, dada la connotación social de la muerte de Aldana, siguió a una jornada cargada de allanamientos con orden judicial -fueron una veintena- y otros operativos desarrollados en zonas marginales de la ciudad y en Corral de Bustos, donde se detuvo a otro de los evadidos, como se informa más adelante.
Los taxistas se movilizaron a Tribunales para reclamar contra lo que algunos consideraron “una fuga asistida” y el padre de Aldana amenazó con una huelga de hambre si no se lograba el pronto apresamiento del imputado (ver página 6).
Otro en Córdoba
Otro de los presos que permanecían prófugos tras la evasión masiva de la comisaría 13ª fue recapturado ayer en la ciudad cordobesa de Corral de Bustos. El lunes se esfumaron 14 reos de la seccional del barrio de Bella Vista, pero a tres de los fugitivos no les alcanzó el tiempo y fueron atrapados dentro de la misma manzana.
El recluso recapturado fue identificado por la policía como Fernando Ezequiel Wendler, que está procesado por robo a mano armada y a disposición del juez de Sentencia Julio Kesuani.
Según voceros policiales, Wendler cayó cerca de la 17 de ayer en una villa miseria de Corral de Bustos, a 180 kilómetros de Rosario, hasta donde llegaron agentes de la sección Seguridad Personal para allanar cinco viviendas precarias. “Estaba escondido en el altillo de una tapera”, comentó el comisario Rodolfo Romero, jefe de Unidades Especiales de la Unidad Regional II.
Los pesquisas iniciaron la investigación a partir de un dato concreto. Sabían que un cuñado de Wendler es oriundo de esa localidad y presumieron que el evadido podría haber fugado hacia allí. “Creíamos que el Toca (por Ramón Abregó, imputado del crimen del taxista Juan Carlos Aldana y también evadido el lunes) podría estar con él”, confió la fuente.
Con esos datos, los pesquisas rosarinos se contactaron con sus pares cordobeses para alertarlos acerca de la posible presencia de los evadidos. Cuando los uniformados divisaron “a un personaje desconocido” dieron aviso a la URII.
La mañana del lunes y sin que nadie los oyera, los presos de la seccional 13ª hicieron dos boquetes para salir de las celdas. Primero perforaron una pared del calabozo y accedieron a un depósito de la seccional. Desde allí hicieron un hueco en la medianera y llegaron a un negocio de repuestos de autos lindero. Tras robar $900 de la caja del comercio, escaparon en distintas direcciones: algunos se arrojaron de un balcón de la planta alta del local y otros escaparon por los techos de casas vecinas. Tres de los reos no llegaron muy lejos: fueron recapturados a los pocos metros de la comisaría.
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