Cayó un evadido de Piñero luego de un atraco y tiroteo en Rafaela
Joel Pucheta se había fugado el 10 de junio a pesar de que había acordado un juicio abreviado como líder de una banda de ladrones.Tras haberse evadido dos meses atrás de la cárcel de Piñero, donde estaba preso acusado de liderar una banda dedicada a robos en domicilios, Joel Pucheta fue recapturado ayer a la mañana luego de asaltar con dos cómplices una casa de antigüedades en la ciudad de Rafaela. El prófugo fue arrestado tras un tiroteo con policías que llegaron al lugar porque una de las personas que estaban en el comercio asaltado pudo activar un botón de pánico con lo cual terminó frustrando el atraco.
Según fuentes judiciales Pucheta, de 30 años, será imputado de ese hecho en Rafaela pero también deberá ser trasladado a Rosario para responder por la evasión. Ayer los fiscales de ambas ciudades acordaban la operatoria a tal fin.
En tanto, los voceros judiciales consultados no habían podido establecer al cierre de esta edición la identidad del sospechoso que cayó con Pucheta, mientras permanecía prófugo un tercer delincuente que había logrado escapar de los policías rafaelinos.
Armados. Pasadas las 10.30 de ayer tres delincuentes ingresaron armados a un negocio de venta de antigüedades ubicado en Conscripto Zurbriggen al 300. de Rafaela. Al parecer, llegaron en una camioneta Volkswagen Amarok.
Luego de amenazarlos con sus armas, los hampones maniataron y amordazaron a dos empleados. Sin embargo, al parecer había otra persona más que trabajaba en el local y cuya presencia no fue advertida por los delincuentes. Por ello no se descartaba que haya sido quien logró presionar un botón de pánico.
Lo cierto es que minutos después, en pleno atraco, efectivos de la Guardia de Infantería de la Unidad Regional V llegaron al comercio. El arribo de los uniformados precipitó la huida de los hampones, quienes intentaron escapar a pie.
Los delincuentes cubrieron la fuga con disparos y eso originó un furioso tiroteo en el cual según algunos testigos se llegaron a escuchar al menos unas veinte detonaciones.
Luego de una breve persecución, uno de los ladrones fue detenido en un comercio contiguo y el otro en cercanías de Gálvez al 300. En tanto, al cierre de esta edición se mantenía prófugo el tercer hampón.
Por su parte, las víctimas no resultaron lesionadas aunque debieron ser asistidas por los nervios sufridos.
En medios rafaelinos ayer no se descartaba que los delincuentes hayan llegado al lugar con algún dato acerca del botín que podrían haberse llevado. Además de la detención de los ladrones, la policía incautó tres armas de fuego —al parecer pistolas calibre 9 milímetros— y la camioneta Amarok, que quedó estacionada frente a un local de la zona.
Condenas. Según publicara este diario el pasado 20 de junio, Pucheta ya había acordado recibir una condena a 5 años de prisión como jefe de una banda dedicada robos domiciliarios que había sido desbaratada en octubre. No obstante, por sentencias previas que no había terminado de cumplir, la pena total ascendía a 18 años.
En ese marco, ocho días antes de que se efectivizara el acuerdo abreviado que ya había firmado, huyó de la cárcel de Piñero. Fue el 10 de junio, a las 11, cuando era trasladado esposado junto con otro preso a la escuela del penal. En el trayecto zafaron de las esposas, golpearon a un custodio, corrieron cien metros y saltaron el alto cerco perimetral del presidio. Allí los esperaba una camioneta con dos ocupantes que se tirotearon con los guardias. Cuatro carceleros fueron apartados bajo sospecha de complicidad.
Pero esa no fue la primera vez que Pucheta escapaba de una prisión. Ya lo había hecho en 2012, cuando cumplía condena por el crimen de Elvira Aronna de Mangiapane, una mujer de 85 años salvajemente golpeada por quienes la asaltaron el 15 de agosto de 2002 en su departamento de Córdoba 1589.
Por ese caso Joel había estado prófugo hasta 2005, cuando lo detuvieron en un boliche céntrico. También acusado de un robo calificado y una tentativa de evasión, estuvo casi siete años en la cárcel de Riccheri y Zeballos hasta que en 2012 no regresó de una salida transitoria. Y en octubre del año pasado había vuelto a caer cuando desbarataron la banda que lideraba, compuesta por siete personas “especializadas en escruches y entraderas”, tal como indicaron entonces los investigadores.
Fuente: La Capital
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