CAYÓ UNA BANDA DE ESTAFADORES QUE ACTUABA EN EL MINISTERIO DE ECONOMÍA
Eran tres y tenían un aceitado mecanismo destinado a estafar a contadores, empresarios e inversores. Les ofrecían dólares a un precio menor a la cotización del día y luego se fugaban con el dinero. Lo sorprendente era que actuaban en dependencias del propio Ministerio de Economía.
Los hombres, identificados por la Policía como Carlos Delía, Celestino Rasfus y Cristian Bugallo, fueron detenidos cuando se preparaban a cometer una estafa por un monto superior a los 300.000 pesos. La cifra refleja el alto nivel en el cual se movía el grupo.
La detención de los estafadores fue el resultado de una minuciosa investigación realizada por personal de la División Seguridad y Enlace del Ministerio de Economía, dependiente de la Superintendencia de Interior, que descubrió aproximadamente una docena de hechos similares, que le habrían reportado una considerable cantidad de dinero a los delincuentes detenidos.
El mecanismo era simple. Los compradores eran citados en las casas centrales de los Banco Nación o del Provincia y en el hall les manifestaban a los interesados que, por el tipo de transacción, era conveniente realizar la operación en el Ministerio de Economía, para de esta manera “motivar” a sus víctimas.
Los compradores entregaban la suma de dinero en pesos a los supuestos “vendedores”, quienes montaban una escena y disimulaban que tenían que ir a una caja fuerte del Ministerio para poder realizar dicha operaciones, pero nunca volvían y se retiraban del lugar por otra puerta con toda la plata de sus víctimas.
Los tres integrantes de la banda tenían acceso al Ministerio de Economía por estar relacionados con el padre de Delía, quien se desempeña en una mutual de la Asociación del Personal y Hacienda.
La Policía aseguraron, además, que el propio ministro de Economía, Roberto Lavagna se mantuvo en constante comunicación con los efectivos de La División Superintendencia de Seguridad interior, con el fin de terminar la acción delictiva de estos hombres.
Los detenidos fueron trasladados a la alcaidía de la Superintendencia y puestos a disposición del juzgado Nacional en lo Criminal e Instrucciones Nro. 9, a cargo del juez Eliseo Botero, secretaría del doctor Richiello.
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