CAZADOR OCULTO HIRIÓ A ONCE PERSONAS EN SAN AGUSTÍN II
Un total de once personas, cinco varones y seis mujeres, entre mayores y menores de edad, resultaron heridas por disparos de arma de fuego en las calles del barrio San Agustín durante el fin de semana.
En sucesivos y sorpresivos ataques las víctimas fueron elegidas al azar por un adolescente que, según se cree, recientemente fugó del Centro de Prevención de Rafaela.
Se presume que el muchacho al que ahora busca afanosamente la policía santafesina permanece escondido en algún lugar del vecindario donde reside su grupo de familia, posiblemente a la espera del momento oportuno para volver a atacar.
Primer ataque
Este diario en su edición del sábado informó bajo el título “Mujeres heridas en San Agustín” acerca de la primera aparición de este “loco de escopeta”, que a pesar de su corta edad y baja estatura -no mediría más de 1.40m.-, ya contaría con antecedentes por “abuso de armas”
En las últimas horas del viernes dos mujeres fueron alcanzadas por perdigones de escopeta en cuello y rostro cuando, sorpresivamente, sobre ellas y sus acompañantes, abrió fuego quien hasta ese momento era un desconocido.
Acerca de ese grave suceso registrado en las calles de San Agustín dijeron voceros de la URI que las víctimas de la agresión fueron socorridas por personal de la Seccional 7a. y Dipaes 107.
Según las mismas fuentes esas mujeres -Lorena Mieres y Silvia Díaz, de 30 y 22 años de edad, respectivamente-, resultaron con lesiones de caracter leve, pero al parecer los proyectiles pudieron haber dañado la visión a una de ellas.
A ese primer ataque perpetrado en la esquina que forman las calles Fray Santa María de Oro y Chaco habrían de seguir otros con consecuencias más serias, todavía.
Segundo ataque
El sábado, alrededor de medianoche, el chico armado de escopeta hizo una nueva aparición y esta vez no disparó contra un grupo de personas sino que lo hizo en distintos puntos de la barriada.
Un poco más tarde las ambulancias de los servicios de emergencia ingresaban escoltados por numerosos patrulleros para socorrer a las víctimas cuyo número duplicaba al anterior.
Los socorristas, acompañados por agentes de la Seccional 7a., Infantería, Comando y Patrullas Urbanas recogieron a los heridos que encontraron en el camino. A dos de ellos los cargaron las ambulancias en los aledaños de la Manzana 8 y a los restantes en cercanías de las Manzanas 10 y 15.
A la una de la mañana las unidades de emergencia ingresaron al hospital Cullen trasportando a las víctimas de la cacería atribuída, no ya a un desconocido cualquiera, sino a un menor de 16 años a quien los pobladores de la zona conocen por el alias de “Monito”.
Las fuentes concultadas informaron que Gabriel Vellafan (16), de la Manzana 22 fue alcanzado por un perdigón en el ojo izquierdo, Silvia Mabel Cáceres (18), de la Manzana 22, ingresó al nosocomio con perdigones alojados en cabeza, brazos y piernas; Elena Luque (42), de la Manzana 10 resultó con heridas en ambas piernas, espalda y cuello; Exequiel Altamirano (17), de la Manzana 10, fue alcanzado por perdigones en la pierna derecha.
Algunos testigos presenciales de los hechos señalaron al tal “Monito” como al autor de los disparos y a partir de allí los uniformados supieron a quien debían buscar, no obstante, el cazador furtivo desapareció en la intrincada geografía ese vecindario que linda con los bañados del Salado.
Tercer ataque
Pero anoche el mismo personaje habría de hacer su tercera aparición en escena. Poco antes de las 24 surgió de las sombras y sorpresivamente abrió fuego, una vez más, contra cualquiera.
Los policías que acudieron al llamado de Graciela Montenegro -con apoyo de unidades de Cobem y 107 Salud- auxiliaron a la nombrada y a otras cuatro personas heridas.
En los aledaños de la casa de Montenegro -Manzana 12-, los servidores públicos encontraron a la nombrada con heridas en el pecho y a la hermana de ésta, Haide Virgina Montenegro (35), con heridas en abdomen, rostro y brazo derecho.
También en el lugar fueron socorridos tres hombres: Raúl Omar Noriega, herido en mano derecha antebrazo y cara. Leandro Juan José Barrios (24), de Fourlong al 8200, presentaba heridas en uno ojo y ambos brazos; Juan Carlos Aguirre (26), de la Manzana 12, estaba herido en hombro derecho.
En la mañana de hoy distintas comisiones de la URI desembarcaron nuevamente en las calles de San Agustín II con el cometido de poner fin a las andanzas del “loco de la escopeta”, pero una vez los allanamientos domiciliarios y batidas por calles y aledaños de ese vecindario darían resultados negativos.
Las fuentes consultadas aseguraron que conocen la identidad del buscado, tanto que una de las viviendas inspeccionadas fue la de sus padres, pero allí tampoco estaba, de modo que la búsqueda continúa.
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