CEMENTERIO: POLÉMICA POR LAS TAREAS DE MANTENIMIENTO
Las autoridades del Cementerio Municipal, a raíz de las numerosas quejas recibidas a causa de la cantidad de “yuyales” que había en el sector de los cuadros de tierra, decidieron solucionar el problema cortando el pasto con una motoguadaña. El problema surgió después cuando los familiares que acudieron al cementerio se encontraron con que los floreros, plantas y cercos habían sido destruidos.
Según informó Daniel De la Torre, interventor del Cementerio Municipal, luego de que se decidiera la medida a tomar, todos los familiares de las personas fallecidas fueron debidamente notificadas con 30 días de anticipación acerca de lo que se iba a realizar.
En dicha carta lo que se les pedía era que retiraran todo lo que podría llegar a obstaculizar la limpieza del lugar, como jarrones y cercos, porque además estaba prohibido.
“A raíz del problema planteado, lo que se hizo fue realizar un análisis acerca de lo que dice la reglamentación municipal y ver cuál era la realidad concreta. La regulación, en su artículo 38, establece que está prohibido cualquier tipo de construcción, sea precaria o no, dentro del cuadro. Por esto, y para lograr una limpieza efectiva es que se les pidió retirarlas”, manifestó De la Torre, agregando que “lo que se hizo no fue de manera arbitraria”.
Según el interventor muchas de las cartas fueron entregadas y recibidas, pero otras, debido a que el correo no llega a determinadas zonas, quedaron sin entregar. También destacó que muchas personas que fueron notificadas directamente no se acercaron para cumplir con el pedido.
Por otro lado, De la Torre, hizo hincapié en que como las fosas son gratuitas, son las autoridades del cementerio las que reglamentan su funcionamiento. Por tal motivo, remarcó que lo que se hizo fue en marco de la ley con el único objetivo de cambiarle la imagen al cementerio.
“En definitiva lo que se realizó fue tratar de darle un orden al cuadro, de limpiarlo, que es el compromiso que acordamos con la gente”, puntualizó el interventor.
Por otro lado, Daniela, una de las personas sorprendidas ante lo ocurrido con las parcelas del cementerio, informó a El Litoral que a pesar de vivir en Barranquitas Oeste, que es una zona donde siempre llega el cartero, en ningún momento se le entregó la notificación. Según comentó, a los vecinos y personas con las que se comunicó tampoco, les llegó la nota.
“No se justifica lo que pasó. Fue una vergüenza. Además, si habrían tenido la intención de notificar lo que iban a hacer lo hubiesen sacado por los medios y no lo hicieron”, sostuvo Daniela.
La gestión
“Hay muchas cosas que están mal en el cementerio pero en seis meses que llevo de gestión no se pueden hacer todas las transformaciones que hacen falta; lo que sí aseguro es que está más ordenado que antes. De todas maneras, faltan cuestiones edilicias y de funcionamiento, que llevan tiempo”, afirmó De la Torre.
De cualquier manera, destacó que durante los seis meses de su primera gestión se ordenó todo lo que tiene que ver con el control administrativo y mejoras del servicio, ya que se informatizó el sistema, y se planificaron tareas de acuerdo a las prioridades. Según informó el interventor, en esta segunda gestión se espera poder mejorar las cuestiones estructurales.
“En estos momentos, se está trabajando en la creación de un crematorio nuevo, en la restauración del frente, ya que posee una estructura histórica, al cual se lo va a iluminar. Por otro lado, por seguridad se cercó el frente del crematorio y apuntamos a seguir haciendo cosas por el mantenimiento y orden del cementerio ya que es lo primordial”, finalizó De la Torre.
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