CENTENARES DE OBSERVADORES GARANTIZAN LA CELEBRACIÓN DE LAS ELECCIONES PALESTINAS
Centenares de observadores internacionales se repartirán por Gaza y Cisjordania con el ambicioso objetivo de permitir que miles de palestinos elijan libremente a su presidente el próximo 9 de enero pese a la violencia y a la presencia militar israelí.
Canadá, la Unión Europea (UE), Brasil y organizaciones estadounidenses serán algunos de los integrantes de este colorido mosaico de observadores que deberá velar por la transparencia y legitimidad de estos comicios, los primeros desde 1996, de los que surgirá el sucesor de Yasser Arafat, fallecido el 11 de noviembre.
A petición de la Autoridad Palestina, la ONU coordinará la acción de estos observadores, fijará un código de conducta y autentificará su labor.
Desde hace varios días, un equipo de 42 observadores de la UE trabaja en los territorios palestinos bajo la dirección del ex primer ministro francés Michel Rocard y allana el terreno para la llegada del resto del equipo, que supera las 250 personas.
“Su trabajo será el de observar el buen desarrollo de los comicios, así como el proceso de voto, la apertura de las urnas, el escrutinio de las papeletas, los resultados de las elecciones y resolver cualquier problema o error que pueda ocurrir”, estimó Rocard.
Además, el ex presidente norteamericano Jimmy Carter participará como observador en estos comicios ya que la organización que preside, el Centro Carter, se asoció con el Instituto Democrático Nacional (NDI), entidad con sede en Estados Unidos que ha supervisado elecciones en más de 50 países.
Desde Brasil se enviará una delegación presidida por el responsable del Tribunal Superior Electoral (TSE), Sepúlveda Pertence, y compuesta por miembros del poder judicial y legislativo que tendrá su sede en Ramala (Cisjordania), donde ya existe una representación diplomática brasileña permanente.
Según el TSE, la Autoridad Nacional Palestina valora la presencia de observadores brasileños “por su reconocida experiencia en la cooperación electoral en países iberoamericanos, así como en Guinea Bissau, Timor Oriental y Haití”.
El desafío de todos ellos será garantizar una “elección democrática bajo la ocupación extranjera”, después de casi cinco años de Intifada, tras los cuales los muertos debido a la violencia rozan los 5000.
A menos de una semana de las elecciones y pese a que se comprometió a crear las condiciones necesarias para que los comicios sean lo más democráticos posibles, Israel sigue manteniendo más de un centenar de retenes en los territorios palestinos y otros muchos obstáculos para la libre circulación de los electores.
Las votaciones se adivinan muy difíciles en diversos puntos de la Franja de Gaza y Cisjordania donde los palestinos viven rodeados de colonias, retenes y muros de separación.
Los observadores deberán comprobar además que el ejército israelí alivia la presión sobre los territorios palestinos durante 72 horas, desde la víspera de las votaciones hasta el día después, y que se retirará de las zonas urbanas autónomas palestinas.
Por último, la presencia internacional garantizará también que los ciudadanos de Jerusalén-este, ocupado y anexionado por Israel en 1967, voten sin problema por correo, como fue estipulado, o en oficinas electorales situadas a las afueras de la ciudad.
Según todos los sondeos, Mahmud Abas, ex primer ministro y actual líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), se convertirá en el nuevo presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), creada en 1994 y presidida por Arafat hasta su muerte.
Este contenido no está abierto a comentarios

