Central lo hizo de nuevo: Venció 2 a 0 a Newell’s y logró su tercer clásico consecutivo
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Con goles de Niell y Nery Domínguez, el equipo de Miguel Angel Russo se impuso 2 a 0 a Newell’s. En la visita se fue expulsado Scocco.
Alguien o algo lo tenía que destrabar. Esta nueva edición del clásico amaneció enredada, con actores temerosos y dubitativos, con mucho revoleo de pelota y con poco de fútbol.
Central presionó desde el vamos para intentar ahogar la salida de Newell’s y la visita intentaba hacer pie. Fueron apenas un puñado de minutos. Central empezó a ceder la iniciativa y a apostar a la contra. Newell’s hacía gala de un dominio estéril de la pelota porque no encontraba profundidad. Recién a los 8′ tuvo una aproximación interesante pero Delgado se encargó de neutralizar el remate de Tevez.
Central fue Becker al principio porque Encina no aparecía y los pelotazos para Abreu o el siempre inquietante Niell eran la clave para atacar. El medio se paraba bien y la defensa lucía ordenada sobre todo del lado de Delgado, por donde la visita intentaba más.
Newell’s no encontraba a Bernardi, no aparecía Maxi, Tevez perdía por su sector y Scocco parecía desconectado. Las salidas desde el fondo de Coty Fernández con mucho espacio no encontraban correlato en buenos destinos de pelota.
Pero a los 28′, cuando parecía que el tono mediocre en el que estaba sumido el partido tenía ese mismo destino hasta el final, Ferrari tiró un pase medido a la cabeza de Niell –que le ganó en el anticipo a Fernández– que desorientó a un Ustari que la vio entrar junto a su palo derecho. Delirio en Arroyito.
Claro que Niell se fue apenas dos minutos después lesionado y le dejó su lugar a Valencia. A partir de allí comenzó otro partido. Porque Newell’s debió salir a buscarlo con un poco más de audacia y Central le plantó bandera. Con orden, una llamativa disciplina táctica y más decisión, lo controló como se debe hacer cuando de ganar un clásico se trata.
Hubo un gran susto para Caranta a los 31′, cuando una jugada individual de Scocco terminó con un remate en el palo y del rebote Maxi no la pudo aprovechar. O un remate del Kichu Díaz que pasó cerquita del palo izquierdo a los 34′.
Pero a los 36′, otro centro desde la derecha al corazón del área chica fue rechazado con los puños por Ustari -que al saltar con Abreu quedó lesionado- y desde unos 25 metros en línea recta, Nery Domínguez sacó un zurdazo preciso que se le coló al arquero junto al palo derecho para el 2 a 0.
Era justo. Por la lectura que Central hacía del partido, por el aprovechamiento integral de los espacios y las oportunidades. Por la actitud. Newell’s se quedó sin respuestas y lo terminó pagando muy caro.
Fuente: La Capital
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