CENTRAL PEGÓ DOS GOLPES Y SUBIÓ OTRO ESCALÓN
Necesitaba el triunfo Rosario Central. Para acomodarse en el Grupo 9 de la Copa Libertadores. Para dejar a un costado los contratiempos del torneo doméstico. Y para recuperar aquellos dos puntos que dejó la semana pasada en el camino ante Sporting Cristal. La victoria era casi un artículo de primera necesidad. Por eso lo buscó con convicción, aunque de a ratos fue abordado por los vicios de los últimos tiempos. Y lo encontró, como para ir a Brasil la semana que viene con otro semblante, con la seguridad de que la clasificación depende de sí mismo.
Coritiba, eso sí, había empezado mejor, con cuatro hombres en el fondo, marcando en zona, con la pelota al pie, proyectando a los laterales. Inclusive hasta hubo un penal de Carbonari a Reginaldo Nascimento no cobrado por el árbitro cuando aún estaban 0 a 0.
Sin embargo, Coritiba se desdibujó rápido. Apenas ajustó las marcas en el medio, apenas Vitamina Sánchez se enganchó y apenas Papa comenzó a mandarse arriba por la izquierda, Central se adueñó de la situación. Y comenzó a lastimar, a demostrar las flaquezas defensivas de los brasileños, justamente lo contrario de lo que había sido Sporting Cristal la semana pasada.
Hubo, entonces, acciones de todo tipo en el área brasileña. Herrera cabeceó dos veces, una en soledad salió muy desviada y la otra fue gol, pero se lo anularon por un empujón a un defensor. Messera, con el arco vacío, no llegó a empujarla. Acuña cabeceó afuera. El arquero Fernando mostró grandes reflejos para desviar un cabezazo de un compañero (Miranda) tras centro de Papa. Hasta que Vitamina acertó en una pared con Messera, se internó entre los centrales de Coritiba y definió con frialdad, abajo.
Era lo menos que merecía un Central que generaba situaciones elaboradas, contra un Coritiba que sólo se arrimaba con remates de media distancia.
Eso sí, los brasileños, en el segundo tiempo, pusieron más hombres en campo rosarino y exhibieron otro cambio de ritmo, aunque con escasa profundidad.
Central, que se paró con la intención de resolver la historia de contraataque, generó algunas dudas en sus hinchas. Hasta que la idea dio resultado: Belloso puso un pase bárbaro y Herrera definió con jerarquía… Y listo. La esperanza copera de Central se mantenía intacta.
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