Central visita a Quilmes desde las 21.10
El conjunto del Chacho mantiene la firme intención de seguir metido en la pelea por el título. El equipo va con dos cambios: ingresan José Luis Fernández y Marcelo Larrondo.Muchos días pasaron de aquel empate en el Gigante frente a Sarmiento. Fue una espera demasiado larga. Pero ello no invalida las necesidades de este Central que viene probándose el traje de protagonista y demuestra calzarle bien. Claro, a partir de ahora la hechura comenzará a ser cada vez más fina. Un detalle puede ajustar medidas. También desalinear todo aquello que con tanto esfuerzo transitó por los carriles esperados. Habrá una prueba de fuego llamada Quilmes. De visitante. Sabiendo que lo que se viene haciendo fuera de Arroyito es más que bueno. Pero entendiendo también que las insinuaciones hoy más que nunca deben transformarse en hechos concretos. Si de protagonismo se trata, no hay margen para la duda. Hasta el cambio de esquema que Coudet propone para hoy (ver aparte) debiera ser un dato aleatorio.
El Chacho dijo hace pocos días que no sabe cuándo comienza la recta final del torneo. Lo hizo a modo de broma, pero él más que nadie sabe que el campeonato está entrando en un terreno resbaladizo para muchos y que el mínimo despiste puede ocasionar un dolor de cabeza. Por supuesto que hay un trayecto largo por recorrer, pero evitar complicaciones, por menores que sean, formará parte de ese espíritu combativo que se pretende hacer extensivo hasta el final.
Parecen lejanos los dos puntos perdidos contra Sarmiento. Tal vez esté bien que ese capítulo se haya metido en el baúl de los recuerdos. Pero tal vez sea aconsejable tenerlo a mano para saber que cuando eso pasa la obligación crece en el próximo compromiso. Por eso esta noche en el sur bonaerense habrá una necesidad y una obligación. La de impedir que la punta quede más lejos que cuando se inició la fecha. Para Coudet el ideal hubiese sido tener a todos a disposición. Pero no pudo. Y es algo a lo que deberá acostumbrarse, teniendo en cuenta que de aquí en más aparecerán suspensiones lógicas y, tal vez, algunos otros contratiempos. No está Nery Domínguez, pero sí Fernández. No está Delgado, pero sí Larrondo. Y casi que lo de los nombres propios pasa a ser secundario. Porque hoy Quilmes servirá para demostrar que las ansias de protagonismo debieran ir mucho más allá de uno u otro jugador. De un u otro sistema.
Hoy Central debe funcionar colectivamente. Ni más ni menos que como viene sucediendo, más allá de que en varias ocasiones hubo individualidades que aparecieron para que el salto de calidad pudiera concretarse. Mayoritariamente quien lo hizo fue Marco Ruben. Pero el escollo hoy es Quilmes, un equipo que viene en levantada tras la asunción de Facundo Sava, con buenos resultados en el torneo y la Copa Argentina.
Más allá de esto último hay una situación de privilegio a la que atender. A la que prestarle la debida atención para evitar cimbronazos. Todo sea por mantener encendida la llama de la esperanza.
Fuente: La Capital
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