"Cerrar la autopista cuando hay niebla debería ser una práctica incorporada"
“La niebla es una de las condiciones climáticas más difíciles para el conductor, mucha gente piensa que no es tan complejo pero uno pierde completamente la visibilidad, pierde las referencias y no sabe en que lugar de la ruta está”, dijo hoy, tras los múltiples choques de ayer en la autopista a Buenos Aires que dejaron dos muertos como saldo. El subgerente de Seguridad Vial del Centro de experimentación y seguridad vial (Cesvi) Argentina, Gustavo Brambati, en diálogo con el programa "Dos tipos audaces" que se emite por La Ocho.
“Cerrar la autopista debería ser una práctica ya incorporada, incluso muchas autopistas han incorporado detectores de niebla para tomar decisiones con datos técnicos más serguros, espero que sea una experiencia que no se repita. El conductor en lo posible debería salir de la ruta”, especificó. "Lo mejor es reforzar la iluminación del vehículousando las luces bajas porque las altas refleja sobre la niebla y disminuyen la visibilidad", argumentó Brambati.
"Además hay que cortar la ruta y generar tránsito asistido…hoy ya se sabe el procedimiento que hay que usar…el rol del peajista debe ser más importante, el conductor le da mucha importancia a sus consejos", señaló el subgerente de Cesvi Argentina.
Como conducir cuando hay niebla
Dentro de los riesgos a los que se expone quien maneja, dos aparecen como más graves y más proclives a producir choques múltiples.Uno es la diferencia de velocidades en el manejo: gente que por temor circula a dos por hora y gente que no baja el pie del acelerador. El otro, la presencia de rodados que por impacto previo se quedaron detenidos y sin luces en plena ruta.
Según un informe que ayer, apenas se produjeron los accidentes, elaboró Cesvi, el invierno es una de las épocas del año que registra mayor cantidad de siniestros. En gran medida por los fenómenos meteorológicos que le son propios: lluvias, nieblas y nieve o hielo.
Pero esos no son factores inertes sino que interactúan con otros como el estado de las rutas, el parque automotor y, sobre todo, el comportamiento humano, que para Cesvi es el responsable del 87 por ciento de los siniestros.
En caso de niebla densa existen recomendaciones bien precisas para disminuir los riesgos, aunque Brambati se jugó por los de máxima: “Si es posible, evitar viajar. Si ya se está de viaje, abandonar la ruta”.
Por supuesto, llevando el vehículo a un lugar seguro y lo más alejado posible de la zona de niebla, como una estación de servicios. No sobre la banquina, ya que ese sector suele utilizarse como vía de escape en caso de colisiones en cadena.
Si no cabe otra posibilidad que seguir circulando, el primer consejo es reducir la velocidad y no sobrepasar a otros vehículos. Si se ven dos signos “V” invertidos sobre la calzada, circular a no más de 60 kilómetros por hora y si tan sólo se ve uno, a no más de 40.
Antes de ingresar a un banco de niebla chequear que se llevan encendidas las luces de posición y las bajas (si se poseen las antiniebla delanteras y traseras, también pueden usarse) e ir disminuyendo la velocidad para dar la posibilidad al conductor que viene detrás de hacer lo mismo cuando aún tiene buena visibilidad. También recomiendan mantener el parabrisas limpio permanentemente.
Estilos de manejo. Puede ocurrir, por ejemplo, que el consejo de conducir a baja velocidad sea llevado al extremo y entonces el choque se produzca por “diferencia de velocidades” o “diferencia en los estilos de manejo”, grafica Brambati: entre alguien que circula demasiado despacio y alguien que no respeta el máximo aconsejado.
Y otro factor de riesgo en caso de niebla, típico de los choques múltiples o en cadena”, es que queden vehículos detenidos sobre el asfalto con su sistema eléctrico dañado por una colisión previa y sea esa falta de luces la que provoque los siguientes impactos.
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