CERRARON EL CORTE DE LA DEFENSA A LA ALTURA DEL HIPÓDROMO
Las tareas se iniciaron durante el fin de semana y fueron supervisadas personalmente por el gobernador Carlos Reutemann a lo largo de las últimas tres jornadas. Se realizaron mediante el empleo de 500 camionadas de piedras y gaviones, colocados a modo de cerramiento a lo largo de 300 metros a la altura de los accesos al hipódromo y al campo de golf del Jockey Club.
Estos trabajos permitieron que desde anoche comenzaran los trabajos de bombeo mediante los cuales bajará sensiblemente el nivel en los lugares más críticos afectados por la inundación.
El ministro de Obras y Servicios Públicos, Edgardo Berli, informó anoche que apenas se concluyó el anillado defensivo, se pusieron en funcionamiento -a un ritmo de 10 metros cúbicos por segundo- las primeras bombas extractoras y las aguas comenzaron a descender “rápidamente”.
Dicha bajante era notable, según comentó el funcionario, en adyacencias de la Circunvalación oeste. Las estimaciones oficiales calculan en 8 octómetros cúbicos de agua el total de la masa líquida a extraer en lo sucesivo, con lo cual la estimación oficial sitúa entre “ocho y nueve días” el lapso que demandará secar completamente los barrios que permanecen inundados, en algunos casos como el de Santa Rosa de Lima, Villa Oculta y Chalet en la zona suroeste, y 12 de Octubre, Las Lomitas y San Agustín, entre las numerosos sectores que resultaron mayormente perjudicados por la inusitada creciente.
Las bombas extractoras han sido aportadas en su mayoría por productores arroceros, el gobierno del Chaco y localidades y comunas de la provincia, mientras se intenta reparar las casas bombas existentes en el sector oeste de la ciudad que fueron dañadas luego de haber permanecido varios días bajo el agua. También la provincia recibió el aporte de sendas bombas de Aguas Argentinas y Aguas Cordobesas con una capacidad total de 72 millones de litros por día.
En cambio la administración santafesina desistió de acudir al Pentágono para que ese organismo de inteligencia estadounidense proporcionara bombas de extraordinarias dimensiones (las más grandes del mundo y con capacidad de 50 millones hora) en razón de que hubiese resultado sumamente dificultoso no sólo su traslado sino también su puesta en funcionamiento. Dichas gestiones iban a ser llevadas adelante por el embajador argentino Eduardo Amadeo, por indicación del presidente Eduardo Duhalde, quien se comunicó con el diplomático durante su visita del miércoles a Santa Fe.
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