CERRARON LA DIRECCIÓN PROVINCIAL DE AERONÁUTICA
Como consecuencia de los resultados de una auditoría realizada a mediados del año pasado y ante la inexistencia de naves habilitadas para volar, el gobierno decidió “cerrar” la Dirección Provincial de Aeronáutica.
El relevamiento pretendía tener un cuadro de situación tanto de las aeronaves como del personal del área. En diálogo con El Litoral, la directora de Logística del Ministerio Coordinador, Cont. Silvina Frana, detalló los resultados y explicó las decisiones que se tomaron a partir de ellos.
`Concluimos en que la jurisdicción estaba teniendo costos de trabajo que eran superiores a una media; estaba seliéndole muy caro a la provincia y esto tenía que ver, seguramente, con la permanencia de una determinada cantidad de personal, cuando en realidad, no había naves en vuelo”.
Las investigaciones determinaron la decisión: “Cerramos momentáneamente la Dirección, hasta tanto tengamos aeronaves en condiciones de ser voladas. El hangar fue precintado por escribano público, y el personal fue redistribuido para que se desempeñe en diferentes áreas del gobierno”, dijo.
De esa repartición dependían una veintena de empleados. “Detectamos también muchas licencias acumuladas, que decidimos otorgar y actualizar, a la espera de la reapertura de la Dirección”, completó la funcionaria.
Nuevas decisiones
La provincia cuenta con dos helicópteros, un Hughes y un Agusta. En este último volaba Jorge Obeid en 1999 por el norte de la provincia, cuando se accidentó al perder el rotor de cola. También posee dos aviones: un Beech Baron B55 y un Turbo Comander 690B. El primero se accidentó el 27 de abril pasado, durante un vuelo de entrenamiento en Esperanza; su reparación estaba prevista, pero fue imposible trasladarlo hasta los talleres. El segundo debía ser sometido a una inspección de zona caliente para verificar el estado de sus turbinas, pero esto también se canceló.
Con los resultados del relevamiento administrativo en las manos, las autoridades de Logística iniciaron un proceso de “racionalización”.
“Primero evaluamos la posibilidad de reparar las aeronaves. Luego pusimos a consideración del gobernador el costo de la Dirección y el de hacer volar cada unidad. A partir de ello, el gobierno resolvió arreglar el Turbo Commander”.
Esta decisión tampoco llegó a buen puerto. Como se informara recientemente, la reparación fue incluso licitada, pero posteriormente suspendida a partir de que se detectaron daños producidos por un objeto extraño introducido al interior de la turbina..
Los helicópteros
El incidente con el Turbo Commander paralizó tanto el arreglo en cuestión, como la posible reparación futura de los helicópteros.
“En este sentido, el tema es bastante complicado; entre los años 98 y 99, ambos helicópteros sufrieron accidentes por los que hoy están inactivos, quietos; ninguna de sus partes está en movimiento. El tiempo de inactividad en cuestiones mecánicas hace que el deterioro se vaya acelerando. Con casi seis o siete años de parálisis de estas máquinas, más el daño que tuvieron, la posibilidad de ponerlos en vuelo implicaría costos muy altos”, apuntó.
La funcionaria recordó un decreto de 2002 que daba de baja al helicóptero más chico, y disponía su venta, aunque la operación no prosperó. “Nosotros también estamos analizando esa alternativa”, sostuvo.
Después se refirió al helicóptero brasilero que la provincia pretendía comprar en la anterior gestión y por el que ya se había hecho un adelanto. Ahora, el gobierno gestiona la devolución del dinero, pero según confirmó Frana, la empresa reclama una serie de gastos que deben ser liquidados.
Mientras tanto, se realiza un trabajo de inventariado total de Aeronáutica para determinar qué hay, qué se vende y qué se repara.
“Hoy, la Dirección sigue cerrada. El servicio para el gobernador o para los vuelos sanitarios se garantiza mediante una tercerización, pero la provincia continúa sin naves propias en vuelo”, sentenció.
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