CHABÁS, EL PUEBLO QUE SE PUSO FIRME CONTRA LOS NARCOTRAFICANTES
Cansado de pedir acciones para frenar la creciente comercialización y consumo de drogas, y una indisimulada desconfianza hacia el accionar policial y judicial, el pueblo de Chabás, de ocho mil habitantes, situado a 231 kilómetros al sur de la capital provincial, comenzó a animarse y a denunciar en un llamado “Buzón por la vida” a los dealers (vendedores al menudeo de droga) y a los consumidores.
En tres meses, la denominada Junta Comunitaria recibió 18 sobres con denuncias, que fueron lacrados y elevados a la fiscalía federal de turno, que funciona en los Tribunales Federales de Rosario. “Había mucha expectativa en el pueblo por saber si la gente se animaría a realizar las denuncias. Ahora que dieciocho personas lo hicieron, seguramente habrá muchas más”, explicó el presidente comunal de Chabás, Osvaldo Salomón, a LA NACION.
El sistema instrumentado por la comuna y la Junta Comunitaria de Seguridad rige desde febrero último.
Los sobres fueron adjuntados a la boleta de la tasa general de inmuebles y se pueden depositar personalmente, o por el servicio postal. La última apertura del buzón se realizó el jueves último.
“Esto que hemos puesto en práctica es producto de la gran desconfianza de los vecinos en el accionar policial, en las leyes y en los jueces. El dato de la realidad es que el consumo de drogas se incrementa y a pesar de nuestro reclamo no hay acciones concretas. Con excepción de un caso, donde el responsable fue condenado a siete años de prisión, el resto [de los denunciados] está libre; [los traficantes] entran y salen [de la cárcel] porque por casualidad le encuentran poca droga cuando hacen los operativos. Realmente, el buzón es producto de la resignación de la gente”, dijo Salomón.
El incremento de la venta y el consumo de drogas “nos llevó a una encerrona. En Chabás, los que consumen estupefacientes lo hacen en una forma social y durante los fines de semana (sic). Pero también sabemos que en la localidad hay gente que vende droga y que a pesar de las denuncias y lo conversado con las autoridades policiales, los operativos nunca terminan de la forma que nosotros queremos. Quedó una sospecha instalada en la localidad: nunca se llega al fondo de la cuestión”, agregó Salomón.
El funcionario se lamentó porque a su entender “todavía hay cierta desconfianza en que las denuncias prosperen y se llegue al fondo del problema. Pero sabemos que hay mucha gente que realiza comentarios con datos ciertos y que después no realiza la denuncia”.
RESULTADOS
Al ser consultado sobre los resultados de la campaña, Salomón explicó: “Tenemos conocimiento de que se iniciaron actuaciones judiciales por las denuncias”. Aclaró que no tienen intenciones de perseguir al adicto. “Sabemos cuál es la situación del que consume, pero el que comercializa droga busca cada vez más gente. Lo que estamos haciendo con este sistema es alertar sobre la cruda realidad que vivimos.”
La Junta Comunitaria de Seguridad, bajo cuya supervisión se realiza la campaña, tiene intervención en otras cuestiones sociales de la localidad. Fue la que instrumentó el control por alcoholemia en rutas de la zona y en forma permanente trabaja en la prevención de las adicciones.
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