CHACO ELEGIRÁ NUEVA GESTIÓN EN UNA SITUACIÓN DE POBREZA
La situación de pobreza del Chaco, donde mañana se elegirá al futuro gobernador, es extrema: sobre casi un millón de habitantes, hay 703.000 personas pobres (71,5%), de las que 412.000 son indigentes (42,8%), por lo cual se reparten 114.300 planes Jefes y Jefas de Hogar desocupados y 10.200 planes para mayores de 70 años.
Estos números surgen de un informe del Grupo de Estudios del Chaco.
Contra esa dura realidad se enfrentará el político que gane las elecciones de mañana: Roy Nikisch, candidato de la oficialista Alianza Frente de Todos, o Jorge Capitanich, postulante del PJ en el Frente para la Victoria, de Néstor Kirchner.
No obstante la miseria, el gobernador Angel Rozas, que apoya a Nikisch, tiene una imagen positiva del 76% en la provincia, según una encuesta de Enrique Zuleta Puceiro.
Sólo es superado aquí por el presidente Kirchner, que tiene 83% de valoraciones positivas, mientras que Nikisch, el pollo del gobernador, tiene sólo el 39% de buena imagen.
Es que Rozas logró pagar los sueldos y jubilaciones al día, regularizó las prestaciones de las obras sociales, distribuyó planes asistenciales y supo capitalizar su despliegue de obras públicas, antes paralizadas.
“Hay un desconocimiento profundo de lo hecho por mi gobierno”, se lamentó Rozas ante LA NACION. Destacó su plan de viviendas gratuitas, el AIPO, que edificó 6500 unidades y licitó 2500 más. Les sumó las 20.000 viviendas Fonavi construidas en su gestión, desde 1995.
Destacó el plan de alfabetización Chaco Nunca es Tarde, que educó a 40.000 chaqueños y sigue enseñando a 25.000 más, junto a la creación de residencias estudiantiles en Resistencia y en Sáenz Peña, segunda ciudad chaqueña. “Pero chocamos con la peor crisis”, explicó Rozas. “Si no, cómo explica que el 78% aprueba mi gestión”, desafía.
Cifras drásticas
Rozas explica la deuda de $ 3000 millones (recibió el mandato con 800 millones) en las grandes obras públicas en vivienda, rutas, redes de agua y defensas contra inundaciones.
Pero los números asustan: el ingreso promedio mensual es de $ 220 y la desocupación es del 28,7%, según la Fundación Capital. La mortalidad infantil es de 32 de cada mil y los niños que no terminan la escuela primaria por razones económicas son el 48% de los que comienzan.
El producto bruto interno del Chaco es de $ 2600 millones anuales; el ingreso per cápita es de $ 2644,73 anuales. Cerca de 400.000 chaqueños comen de la mano del Estado nacional y provincial. Y en 2002 quedaba sólo el 10% de la población en el campo cuando hace una década ésta trepaba al 40 por ciento.
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