CHACO RECLAMA AYUDA DEL GOBIERNO NACIONAL
La mayor zona boscosa del norte de la provincia, El Impenetrable, continúa en emergencia por las inundaciones, mientras que unos 1500 pobladores aislados son asistidos por un solo helicóptero provincial, que no da abasto para atender a las grandes necesidades de los damnificados, en especial, para proveerlos de ropa y alimentos.
En las últimas horas la situación se tornó crítica porque, según los intendentes de las zonas afectadas, carecen de ayuda del gobierno federal. “Por ahora no recibimos nada de la Nación”, coincidieron varios jefes comunales. Advirtieron que luego de que bajen las aguas vendrá “lo peor”, porque “es una zona donde no se podrá hacer nada y aparecerán muchos animales muertos y la gente no tendrá para comer”.
Uno de los puntos más críticos está en la población de Fortín Belgrano, en el límite con las provincias de Formosa y Salta, debido a que allí los pobladores resisten el embate de las aguas como pueden. Si bien el gobierno provincial hasta el momento no ha solicitado ayuda de la Nación, los pobladores señalan que es imprescindibles la llegada de ropa, colchones y distintos elementos para poder subsistir.
Tras el aislamiento de Fortín Belgrano comenzó a organizarse la ayuda, que se concretará con un helicóptero, debido a lo alejado de la zona, unos 700 kilómetros de la capital chaqueña. Allí viven unas 60 familias y el resto está dispersa en los parajes, tratándose de pobladores de escasos recursos -unas 180 familias- que se dedican exclusivamente a la ganadería, cría de caprinos, cerdos y algunos vacunos.
“Muchos vieron cómo sus gallinas y cabras eran llevadas por las barrosas aguas del río”, dijo el secretario de Gobierno de Fuerte Esperanza, Néstor Gómez, desde donde se organiza la ayuda a Belgrano.
“Si bien la situación es complicada, está controlada y esperamos que las aguas comiencen a bajar en los próximos días”, dijo a LA NACION el presidente de la Administración Provincial del Agua, ingeniero Jorge Pilar, que recorrió ayer la zona turística de villa Río Bermejito, unas de las más afectadas.
Aclaró que, en esta zona de monte, si bien no hay muchos evacuados, hay gente aislada y el helicóptero trabaja a pleno. “Ya hizo más de 50 aterrizajes” dijo el funcionario, al referirse a la importancia de la aeronave en la tarea asistencial.
La gran masa de agua cubrió silenciosamente los montes chaqueños, cortando los caminos y dejando aislados a pobladores muy humildes. En villa Río Bermejito se atiende a 800 personas que están prácticamente en el agua. “Nos quedan cinco días de angustia”, dijo, al explicar la previsión de la bajante del río. En esa zona se necesitan por lo menos siete canoas, 1500 zapatillas, colchones y comida, dijo Lorenzo Heffner, intendente de esa comuna.
Los funcionarios del gobierno provincial que dirigen el operativo de asistencia en El Impenetrable se reunieron ayer en Miraflores, donde analizaron los pasos que se darán para aliviar la difícil situación de la población afectada.
Heffner no estuvo en esa cita. “La gente me necesita aquí”, dijo el intendente de villa Río Bermejito, para justificar su ausencia y como señal de la gravedad de la situación.
La región de El Impenetrable es la más pobre de toda la provincia y es donde se encuentran los índices más altos de indigencia de la provincia. La población, en su mayoría aborígenes y criollos, vive casi de la caza y la pesca y esta inundación se constituye en un nuevo flagelo para ellos.
Ahora, la inundación eliminó prácticamente lo poco que tenían, como chivos, gallinas y chanchos. Pese a todo, no hay signos de catástrofe. Pero el agua barrosa, silenciosamente, va minando la resistencia de una población que sufre en silencio y que, por dignidad, ni siquiera alza la voz para pedir ayuda.
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