CHARLY CONQUISTÓ NUEVA YORK
Frente a casi un millar de personas, Charly García presentó en un club de Nueva York su flamante álbum, “Rock & roll yo”, y demostró que a los 52 años -cuando quiere- sigue teniendo la misma energía que cuando era un músico adolescente.
Eso sí, sus fans -muchos argentinos, colombianos, mexicanos y otros latinoamericanos- debieron esperarlo, ya que el concierto comenzó con dos horas de retraso. “Good night, New York. Acá estoy”, dijo Charly como si nada apenas subió al escenario y el público se olvidó inmediatamente de la amargura de la espera, dispuesto a pasarla bien con el “pope” del rock argentino.
El ritmo duro, bien rockero, que caracteriza a su nuevo disco se hizo evidente en las tres primeras canciones, “Delineando con un alma”, “Rehén” y “Asesíname”, esta última el corte de difusión que ya ha comenzado a escucharse hasta en las radios en español neoyorquinas.
“Yo me quiero morir/No aguanto más estar aquí/Asesíname, asesíname”, cantaba Charly mientras la gente, agitando banderas argentinas y cintas con el símbolo de Say No More, le gritaba: “¡No te mueras nunca, papá!”.
Vestido con un traje rojo y camisa floreada, Charly llevaba unos gigantescos auriculares sostenidos en su cabeza por una vincha celeste y blanca. Las groupies que estaban en la primera fila enloquecieron y lanzaron alaridos cuando a mitad del show se quitó el saco, pese a que lo hizo con absoluta falta de intención seductora y a que el esquelético cuerpo que dejó ver dista mucho del sueño erótico de las jóvenes “normales”. “Charly es lo más, es un mito viviente. Si no grito por él o por los Rolling Stones, ¿por quién vas a gritar? ¿Por Britney Spears y Justin Timberlake? ¡Por favor!”, dijo a LA NACION después del concierto Natalia, una porteña de 20 años que trabaja de moza en un restaurante de Queens.
El show siguió con algunas canciones tradicionales mezcladas con las más recientes. Ya cuando llegaron las clásicas “De mí” -que juntó con “Me tiré por vos”-, “Seminare” y “Me siento mucho mejor”, el público bailaba a más no poder, agitando remeras, banderas y con las mujeres subidas a los hombros de sus compañeros.
“Gracias. Buenas noches y Dios los bendiga por la nominación al Oscar por “El rey león””, fueron las crípticas palabras de despedida de Charly, quien, con su ocurrencia provocó una carcajada general.Y como bis final entregó tres canciones más con un entusiasmadísimo público haciendo los coros a capella.
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