CHARLY ENSAYA SU PELÍCULA TOCANDO EN TEATROS DE CÓRDOBA
Charly García empieza hoy una serie de presentaciones en el Teatro del Lago en Villa Carlos Paz, Córdoba. El propósito de estos conciertos es testear la representación de “La hija de la lágrima II”, una realización audiovisual que, según el impacto que tenga, puede llegar a editarse en DVD o a estrenarse en cines bajo el título Kill Gil, explica Charly en una entrevista concedida al diario cordobés La Voz del Interior.
Charly cuenta su proyecto, y explica en qué consiste su película. “Creo que va a ser mi próximo DVD. La historia sucede en lugares chicos; en cabarets o espacios por el estilo. Entonces, tocar en un teatro me sirve para empezar a testear, para cubrirme con esa atmósfera de silencio que antecede a algo mágico. No va a ser una apuesta enfrentada a lo eléctrico de los festivales, porque no voy a tocar un piano acústico. Pero sí será una confirmación de mi amor por lo teatral”.
Cuenta su amor por lo teatral, y aclara que esto es lo que lo hace llevar un telón a todas sus presentaciones: “Hay cosas que ningún otro espacio te puede dar: las bambalinas, el misterio del telón. Me da mucha nostalgia pensar en esos términos. Porque me acuerdo cuando tocaba en unos muy chiquitos en ocasión de una gira con La Máquina de Hacer Pájaros. Y también porque estimula mi trabajo en la ficción. Mirá, mientras menos distancia haya entre la ejecución y el receptor, todo resultará más puro. Quiero volver a esa sensación de los ‘60, cuando iba a ver a Almendra al Pueyrredón de Flores. Ese magnetismo está olvidado en el rock de hoy”.
Pero el rockero más famoso de Argentina no elude abordar el tema político del momento. Y en referencia a los boicots a empresas extranjeras, responde: “No me subo al boicot de Kirchner contra la concha (en alusión al logo de Shell). Es cierto, estamos por demostrar que se puede vivir prescindiendo de las multinacionales; pero, en rigor, prescindiría de otras cosas antes del rock anglosajón”.
Y para que quede claro el porqué de su postura, recuerda: “Acordate de Malvinas. Prohibieron el rock en inglés, una estupidez total. Se puede vivir aislado. Yo, de hecho, me aíslo de varias cosas. Pero no de la música. Aun en contra de la globalización, no dejo de pensar que me gustaría tocar con los Rolling Stones”.
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