CHÁVEZ ADVIRTIÓ QUE ESTRECHARÁ VÍNCULOS CON IRÁN
El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció que está interesado en desarrollar un programa nuclear e incluso amenazó con romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos si el gobierno de George W. Bush no extradita al anticastrista cubano Luis Posada Carriles.
Chávez dijo que Venezuela debe “comenzar a trabajar en el tema nuclear” con fines pacíficos. “Estamos interesados en el tema nuclear. Podemos perfectamente, junto con Brasil, junto con la Argentina, junto con los países de América latina, adelantar investigaciones en el área nuclear y pedir apoyo a países como Irán”, dijo Chávez durante la emisión de su programa radial y televisivo “Aló presidente”. Irán es uno de los países que la Casa Blanca incluyó en su denominado “eje del mal”, justamente debido a su programa nuclear.
Al respecto, el mandatario recordó que Brasil reanudó recientemente su programa nuclear, y afirmó que la Argentina y México “tienen intenciones” de retomar los propios.
“Tengo entendido que los argentinos, que tenían hace años un proyecto nuclear, cancelado por el neoliberalismo, también tienen intenciones de retomarlo”, dijo Chávez.
Por otra parte, dijo estar seguro de que el gobierno iraní “no está haciendo ninguna bomba atómica”, y opinó que Estados Unidos, impulsado por su “desesperación” por el petróleo, “busca cualquier excusa para arremeter contra los países que le conviene”.
Chávez emitió su programa desde una feria industrial iraní en Caracas. El mandatario recorrió la exposición mostrando automóviles y tractores iraníes que están siendo importados por Venezuela, donde se producirán en el futuro sobre la base de convenios entre ambas naciones.
Montado en una bicicleta iraní, Chávez llamó a “dar el ejemplo” en el ahorro de combustible y a buscar fuentes alternativas de energía, y pidió a sus colaboradores que elaboren proyectos para el desarrollo de “energía nuclear, solar y eólica”.
En ese sentido, el Mandatario dijo que la energía nuclear producida por Venezuela sería utilizada “para el desarrollo, la vida y la paz, y no para hacer bombas y lanzárselas a una ciudad, matando a un millón de personas como hicieron los norteamericanos”, en clara referencia a la bomba atómica lanzada por Estados Unidos en Japón al final de la Segunda Guerra Mundial.
Desde que asumió, a principios de 1999, Chávez reforzó los vínculos con países declarados enemigos de Estados Unidos, como Irán y Cuba, criticó la política del gobierno de Bush hacia Irak y lo ha acusado reiteradamente de querer derrocarlo y desestabilizar a Venezuela.
Pero ayer, advirtió que impulsará una “revisión integral” de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos si Washington no extradita a Venezuela al anticastrista Luis Posada Carriles, detenido el martes en Miami, para juzgarlo por cargos de terrorismo.
Chávez afirmó ayer que si el gobierno de Bush decide no extraditar a Posada Carriles, evaluará “si vale la pena” mantener abiertas las respectivas embajadas en ambos países. El mandatario amenazó incluso con acudir a tribunales internacionales para acusar a Estados Unidos de “proteger” al terrorismo.
Chávez sostiene que Estados Unidos “está obligado” a extraditar a su país a Posada Carriles para que concluya el juicio en el que se lo acusa de planificar el atentado contra un avión cubano en 1976, en el que murieron 73 personas. De todos modos, dijo que esperará los 60 días estipulados en el tratado bilateral de extradición de 1922 para actuar en consecuencia si Washington se niega a tomar esa decisión.
Posada Carriles, un ex colaborador de la CIA que obtuvo la nacionalidad venezolana, estuvo preso durante nueve años por ese atentado en una cárcel de Venezuela, de la cual huyó en 1985.
Chávez también dice tener evidencias de que participó en el golpe de Estado que lo derrocó durante dos días en abril de 2002. Asegura, además, que el anticastrista de 77 años “asesinó, torturó e hizo desaparecer” a ciudadanos venezolanos cuando trabajó en la policía política venezolana, entre fines de la década del 60 y principios de los 70, y que durante su gestión “también participó en intentos repetidos de desestabilizar a Venezuela”.
Aunque el gobierno estadounidense no dijo aún si enviará a Posada Carriles a Caracas, un comunicado del Departamento de Inmigración y Aduanas cuestionó la posibilidad de que las autoridades norteamericanas deportaran al exiliado cubano a una nación amiga de Cuba.
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