CHÁVEZ EXIGE DISCULPAS A URIBE Y SUSPENDE ACUERDOS BILATERALES
El presidente venezolano, Hugo Chávez, mostró toda su furia ayer contra el gobierno colombiano: exigió a Alvaro Uribe que pida perdón porque su país “violó flagrantemente la soberanía de Venezuela” en la captura de un guerrillero de las FARC y ordenó suspender los acuerdos y convenios de cooperación suscritos con Colombia.
La polémica sobre la misteriosa captura y entrega del guerrillero Rodrigo Granda, el 13 de diciembre, ha derivado inesperadamente en un grave choque diplomático. Chávez anunció que retiró a su embajador de Bogotá y que no volverá allí hasta que Uribe se disculpe. Cuando anunció la suspensión de los acuerdos bilaterales, señaló específicamente que la construcción del oleoducto en el norte del Caribe con salida hacia el Pacífico para surtir a China, “será paralizada”.
“Que rectifique y ofrezca disculpas para que se puedan reanudar los convenios bilaterales. El gobierno colombiano cometió un grave error al pagar, mejor dicho sobornar, a un pequeño grupo de militares venezolanos para cobrar la recompensa por Granda. Que desde Colombia se esté instigando al delito es grave”.
Mientras Uribe analizaba con su gabinete los pasos a seguir, las declaraciones de Chávez causaron gran preocupación e incertidumbre en Colombia, en medios políticos y empresariales. “Es gravísimo. Me parece muy desafortunada la postura del gobierno venezolano, que si bien nos debía una explicación sobre la presencia de un guerrillero en su país, reaccionó a una postura igual de desafortunada por parte de las autoridades colombianas”, dijo el congresista opositor Antonio Navarro.
El diputado Gustavo Petro alertó sobre las consecuencias que generará la medida venezola na. “Creo que el señor Granda salió muy costoso para el pueblo. Si se paralizan las exportaciones de Colombia hacia Venezuela, que son más de 2.000 millones de dólares, esto representa una pérdida de empleo de unas 500.000 familias colombianas y ese sería el costo más grande del rompimiento de las relaciones”.
Granda, de 55 años, también conocido como el canciller de las FARC, fue secuestrado en Caracas el 13 de diciembre pasado, luego de participar en el congreso bolivariano organizado por el oficialismo, y entregado a la policía colombiana en la ciudad fronteriza de Cúcuta.
El ministro del Interior venezolano, Jesse Chacón, acusó a funcionarios colombianos, que no identificó, de haber planificado el secuestro y haber pagado para su realización. En la operación de captura del “canciller” guerrillero participaron ocho militares venezolanos y un agente colombiano.Entre los venezolanos implicados destacó el nombre del comandante jefe del Grupo Antiex torsión y Secuestros del estado Táchira, el general Humberto Quintero.
El presidente Chávez aseguró que los militares venezolanos serán enjuiciados y castigados con todo el peso de la ley por haber cobrado el millón de dólares de la recompensa, según trascendió. El vicepresidente colombiano Francisco Santos se justificó: la recompensa, dijo, “es un instrumento absolutamente legítimo y necesario en la lucha contra el terrorismo y los grupos armados ilegales”
Según la prensa de ambos países, el guerrillero Granda poseía propiedades en Venezuela, Costa Rica, Perú, México y Ecuador y manejaba recursos. Viajaba constantemente a esos países. Tenía documentación y pasaporte venezolano, ya que fue nacionalizado un mes antes del referendo revocatorio presidencial.
En el acta de su captura, que reposa en el expediente N-63.657, se afirma que Granda fue detenido en territorio colombiano y aparecen su firma y huella dactilar al final del documento sin ningún tipo de objeción, lo que sorprende porque las autoridades venezolanas aseguran que lo secuestraron en Caracas.
Las autoridades colombianas han acusado al gobierno venezolano de proteger y ayudar a la guerrilla, lo que ha sido negado por Chávez.
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