CHÁVEZ FIRMARÁ ACUERDOS CON KIRCHNER POR US$ 350 MILLONES
Las relaciones con Venezuela se miden en gestos de voluntad política y también con el pulso de negocios. El presidente Hugo Chávez aterrizará en Buenos Aires mañana temprano y se trasladará a la Rosada, donde su gobierno firmará con el de Néstor Kirchner otro acuerdo de intercambio de fuel oil venezolano por productos industriales argentinos por un monto de hasta US$ 240 millones.
Se trata de la segunda parte del convenio de intercambio cooperativo acordado en abril de 2004, cuando aquí arreciaba en el horizonte la crisis por el desabastecimiento energético. Según confiaron las fuentes consultadas, la primera etapa del fideicomiso también establecía otro valor de intercambio por US$ 240 millones y compras de hasta 8 millones de barriles de fuel, sin contar las otras compras y ventas que puedan existir y que se canalizan por canales distintos a este esquema de intercambio fijado.
Chávez llegará aquí desde Uruguay y pasará en el país apenas unas ocho o nueve horas. Se marchará a Brasil en las primeras horas de la tarde.
Su ajetreada estadía en el país tendrá otro elemento clave, ya conocido. En Casa de Gobierno, donde será recibido por Kirchner, los dos gobiernos firmarán el Convenio entre Diques y Astilleros Navales de Venezuela (DIANCA) y Astilleros Río Santiago, que está fuera del fideicomiso. Es un contrato por 110 millones de dólares, que prevé la construcción de dos buques producteros, que transportan derivados del petróleo. Pero hay más planes para Río Santiago, que podría hacerse totalmente cargo de la construcción de otros dos buques en danza.
En el marco del fideicomiso se firmarán otros negocios, a los que se incorporarán empresas como IMPSA, de Enrique Pescarmona, y Servas.
Luego de la firma de los convenios en Casa de Gobierno, Chávez se trasladará en helicóptero a Río Santiago, donde, al parecer, lo esperan con los brazos abiertos. La construcción de los dos buques generará en principio una demanda de 1.000 nuevos puestos de trabajo sobre todo en la zona de Ensenada y Berisso. Al mediodía, antes o después del acto político en el Astillero, Chávez almorzará con el gobernador Felipe Solá, y no se descarta que al convite del bonaerense se sume el mismísimo Kirchner.
En pleno corre-corre, la Cancillería ajustaba anoche los últimos detalles de la agenda con Chávez. Los subsecretarios de las áreas económicas (Eduardo Sigal) y política (Leonardo Franco) no ocultaban su falta de tiempo, mientras que por los pasillos se lo veía correr a Gabriel Hourmilougue, uno de los negociadores del Palacio que hablaba a cuatro manos con la embajadora en Venezuela Nilda Garré, con el intendente de Ensenada y con los hombres de Río Santiago. Todos claro querían estar presentes en el mitin del venezolano, cuya seguridad es ultra rigurosa.
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