CHÁVEZ Y BUSH LLEGAN A LA CUMBRE DE MAR DEL PLATA CON MILES DE CUSTODIOS
El presidente venezolano, Hugo Chávez, participará de la Cumbre de las Américas con un cuerpo de seguridad propio de 1200 hombres. La intención de traer a la Argentina en noviembre próximo esa cantidad de custodios ya preocupó a los encargados de la organización de la reunión de presidentes, reconocieron fuentes de la Casa Rosada, del Congreso y de la gobernación de Buenos Aires.
Chávez se mueve siempre con un importante número de guardaespaldas, pero en esta oportunidad la cifra elegida tiene relación con el operativo de seguridad previsto por los Estados Unidos para proteger, con fuerzas propias, al presidente George W. Bush. “No quiere ser menos”, coincidieron en comentar funcionarios y legisladores que están al tanto del tema.
La custodia de Bush será, por lo menos, de mil hombres para su visita a Mar del Plata el 4 y 5 de noviembre próximo, según admitieron fuentes diplomáticas norteamericanas; legisladores nacionales creen que no serán menos de 1600, cifra con la que coinciden funcionarios locales. La fuerte seguridad que acompañará a Bush era previsible por la situación internacional de los Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo. La custodia de Chávez, en cambio, creció en los últimos meses.
Para dar una idea comparativa sobre lo que representa la seguridad dispuesta por Venezuela vale consignar que duplica a las tropas argentinas acantonadas en Haití, en la misión de paz de las Naciones Unidas.
El operativo de seguridad en Mar del Plata contará con 5500 hombres de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria, según se indicó oficialmente. A ese personal se le sumarán 6000 agentes de la policía provincial, informaron importantes funcionarios de la gobernación. Entonces serán 11.500 los agentes de la seguridad argentina encargados de proteger en las calles marplatenses a los 34 mandatarios del continente americano.
A ese número habrá que agregarle también el personal militar que colaborará en funciones específicas de defensa. La Fuerza Aérea proporcionará patrullas de combate compuestas por aviones Mirage, A-4 y Pucará, mientras que la Armada movilizará dos fragatas y el Ejército desplegará baterías de artillería antiaérea.
Más allá de la movilización de policías y militares argentinos para proteger a la cumbre, importantes legisladores nacionales del oficialismo empezaron a consultar al Gobierno, y específicamente a la Cancillería, sobre las condiciones en las que ingresará el personal de seguridad extranjero.
El volumen de las delegaciones norteamericana y venezolana suscitaron dudas sobre la necesidad de que cuenten con autorización del Congreso o no.
Un legislador que deberá encargarse de esa cuestión comentó que se está en busca de una interpretación legal para que la entrada en el país como custodios presidenciales no tenga trabas en las cámaras legislativas. Pero mostró sus interrogantes ante las ya consignadas cifras de las comitivas de seguridad extranjera que le confirmaron en despachos oficiales.
Una de las condiciones que se reclaman desde el Congreso es que los agentes de seguridad extranjera vistan de civil y no tengan armamento visible en las manos. De otra manera, no sería posible desafiar a la ley aprobada recientemente por el Congreso que marca la obligación de que los legisladores aprueben el ingreso de fuerzas extranjeras en la Argentina para cumplir con ejercicios con sus pares nacionales.
A pesar de la especial protección que sigue a Bush a todos lados, situación en la cual las autoridades nacionales no pueden influir, confían en el Gobierno en disminuir la pretensión de seguridad propia de Chávez. Aunque ya están convencidos de que en el mejor de los casos se logrará que la reduzca a algo más de 400 hombres; menos parece imposible. Por ejemplo, en un viaje de pocas horas a Brasil el presidente venezolano movió a 200 guardaespaldas. El celo de los custodios de Chávez ya fue padecido por políticos argentinos, que terminaron con más moretones en las piernas que después de un partido de fútbol, cuando debieron caminar en las cercanías del presidente venezolano y no fueron reconocidos por los guardaespaldas de éste.
OPERATIVO DE SEGURIDAD
El debate sobre la protección extranjera empieza a dar sus primeros pasos a menos de dos meses de la cumbre de mandatarios americanos, pero lo que ya resulta un hecho concreto es que en Mar del Plata se establecerá el operativo de seguridad más importante desarrollado en la Argentina en tiempo de paz.
Para los especialistas argentinos en seguridad la dimensión del sistema de control alejará cualquier intento de atentados en el lugar, por lo que la principal hipótesis en la que se trabaja es el control de las manifestaciones anticumbre que se hará en los alrededores del encuentro presidencial.
Por eso en los últimos días de reforzó de manera considerable a la cantidad de policías bonaerenses que actuarán entre el 4 y el 5 de noviembre próximo en Mar del Plata. Es más: las autoridades provinciales esperan una partida adicional de 13 millones de pesos para poder cumplir con su parte en la seguridad de la cumbre.
Si se cumplen las previsiones, entre militares y fuerzas de seguridad nacionales y extranjeras más de 15.000 hombres controlarán que las delegaciones internacionales tengan un paso tranquilo por Mar del Plata.
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