CHELA VENCIÓ A HEWITT, CORIA A MAX MIRNYI Y CALLERI A RAFAEL NADAL
Siempre se habló de su capacidad para jugar al tenis. Carga sobre sus espaldas con dos títulos profesionales (México y Amersfoort) y varias series de la Copa Davis. Pero Juan Ignacio Chela, el protagonista del lunes en el primer Masters Series de la temporada, pese a que consiguió varios triunfos importantes, necesitaba una victoria rutilante. De esas que quedan en el recuerdo. Porque se producen en el momento justo y ante un nombre histórico.
Y Chela vivió su gran día nada menos que ante Lleyton Hewitt. Ex Nº 1 del mundo, ganador del US Open y Wimbledon, héroe australiano en innumerables series por la Davis, campeón aquí en las dos últimas temporadas, actual N° 7 de la Carrera de los Campeones y N° 9 del Ranking de Acceso. El hombre de Ciudad Evita dictó la cátedra ante un adversario de fuste con un triunfo por 6-3, 4-6 y 6-1 que sirvió para empezar a darle brillo a una jornada inolvidable en el torneo que distribuye 5.000.000 de dólares en premios. De esta manera, Chela pasó a los octavos de final, instancia en la que se enfrentará con el alemán Tommy Haas, de nuevo en el circuito tras quince meses de ausencia por una lesión en el hombro derecho.
Luego de una temporada sin buenos resultados, Chela, pupilo de Gabriel Markus -ex coach de David Nalbandian- transitó el camino hacia el éxito con lo mejor de su repertorio. Apostando con el drive y manejando el revés a dos manos con una precisión envidiable.
De movida, Hewitt, de 23 años, propuso un duelo explosivo. Un mano a mano al que Chela se sumó. Pero esa táctica no era la adecuada. En pocos minutos, el australiano contaba con una ventaja de 3-0. A partir de ese momento, el argentino, de 24 años, 29° en la Carrera de los Campeones y 34° en el Ranking de Acceso, cambió su forma de juego. Propuso ángulos y cambios de ritmo. La solución al dilema surgió con celeridad: seis games consecutivos le permitieron a Chela, ex Nº22 del muno, adueñarse del primer capítulo.
Hewitt, que hasta ayer ostentaba un récord de 13 victorias consecutivas en este certamen, reaccionó. Pese a que su servicio no funcionó a la perfección, impuso su habitual temperamento. Levantó dos break- points que a Chela le habrían permitido colocarse 3-1 y, posteriormente, quebró al argentino en el quinto game, ventaja que le permitió llevar el match a un set decisivo.
Y en ese capítulo, el temple de Chela fue más grande, porque soportó el asedio de Hewitt en el primer game. Fue el último esfuerzo del australiano, el hombre que en lo que va de la temporada sólo había perdido con el suizo Roger Federer por los octavos de final del Abierto de Australia.
A medida que el ex N° 1 se quedaba sin resto, Chela se agigantaba. Decidido y firme, se animó hasta subir a la red para atacar a uno de los reyes de la devolución, que no pudo con el desenfado del argentino.
Así, Chela, selló el mejor triunfo de su carrera profesional. “Este partido va a quedar entre los mejores recuerdos que me dio el tenis”, dijo después de 2h11m de lucha. De una batalla que debe servir para estimular la confianza en busca de nuevas hazañas.
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