CHICHE AHORA JUEGA A "KIRCHNER CONDUCCIÓN"
“Sería bueno. Yo lo planteé desde hace muchísimo tiempo, desde el comienzo de su mandato, que me parecía que en la Argentina el presidente de la Nación tenía que presidir el partido, porque eso es una cuestión histórica”.
Lo dijo nada menos que Hilda Chiche González, esposa del ex presidente Eduardo Duhalde. Así la diputada nacional puso su granito de arena en el operativo para pacificar el PJ tras los cruces entre los “pejotistas” y los “transversales”, que podrían definirse como los opositores de adentro y los aliados de afuera que tiene el presidente Néstor Kirchner.
Tras un par de semanas de mucho “ruido” en el justicialismo, la propia esposa de Duhalde, quien también había puesto su cuota al confrontar a la primera dama Cristina Fernández en el congreso justicialista del 26 de marzo en Parque Norte, salió ahora a poner paños fríos. Y cuando se anuncia como inminente una nueva reunión cara a cara entre el presidente y su antecesor, le agregó lo que ya aparece como un reclamo de varios sectores internos, entre ellos los gobernadores Jorge Obeid y el entrerriano Jorge Busti: que Kirchner se ponga al frente del timón del peronismo.
Chiche intentó descomprimir la tensión en el justicialismo, que llegó a su punto máximo con la reunión en el museo-quinta de San Vicente que encabezó su propio esposo: “Ya fue”, dijo sencillamente. El cónclave, cuya justificación había sido la construcción de un mausoleo para los restos de Juan Domingo Perón y de Eva Duarte de Perón, molestó a la Casa Rosada.
Tanto, que entre otras ironías el kirchnerismo bautizó como “Grupo Mausoleo” a quienes estuvieron allí: el vicepresidente Daniel Scioli, el gobernador santafesino Jorge Obeid, el cordobés José de la Sota, el senador Antonio Cafiero y varios intendentes bonaerenses.
Tras aquel encuentro, Cafiero salió a atacar la “enfermita idea” de la transversalidad.
Pero en los últimos días distintas voces del kirchnerismo y del duhaldismo salieron a mitigar la fricción, y ayer se sumaron al operativo pacificación Chiche y el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Aunque este último defendió la transversalidad otra vez recordando que “la historia del justicialismo está llena de ejemplos de participación de extrapartidarios”, admitió que “habrá peronistas que no estén de acuerdo” con la idea. Y además lanzó un elogio a Duhalde como hace tiempo no hacía: “Sobre el doctor Duhalde tengo sólo agradecimientos y un gran respeto porque fue muy generoso conmigo”.
Con todo, aunque la paz presumiblemente llegará pronto, no será total. A la par de su voz amistosa con la gestión nacional, Chiche González recordó que cuando la Rosada envía un proyecto a Diputados “el bloque justicialista en pleno vota y muchas veces son estos hombres de la transversalidad los que no acompañan”.
De igual modo, Chiche consideró “lógico” que el presidente Kirchner intente armar “una estructura de poder propia” y que “apunte a incorporar hombres por fuera del justicialismo” para formar parte “de sus ideas y de sus proyectos”.
Duhalde con el rey, por Iberoamérica
El ex presidente Eduardo Duhalde, en su condición de titular de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, se reunió ayer en Madrid con el rey de España, Juan Carlos I, con quien analizó la integración iberoamericana. En una reunión de 45 minutos en el Palacio de la Zarzuela, Duhalde expuso ante el monarca los avances concretados en los últimos meses en relación con el proceso de integración de los países sudamericanos.
Este contenido no está abierto a comentarios

