CHICHE LE DISPARÓ FUERTE A KIRCHNER: “NO SE GOBIERNA DESDE LOS PALCOS”
Detrás de la rusticidad verbal están los verdaderos objetivos electorales: hace 72 horas el presidente Néstor Kirchner denunció un pacto desestabilizador entre Duhalde y Menem e involucró a organizaciones piqueteras, y ayer la candidata Hilda González manifestó que con Menem no va “ni a la esquina” y que el propio Gobierno mantiene a funcionarios piqueteros. Chiche atribuyó al kirchnerismo una política de “chiquero” con la misma intensidad que ponderó la gestión del ministro Roberto Lavagna y la convocatoria al aporte de ideas que realizó el vicepresidente Daniel Scioli.
Fue en el acto de lanzamiento de las candidaturas del PJ bonaerense, en el polideportivo de Gimnasia, en La Plata. Quedó claro que Menem resultaría tan piantavoto como los piqueteros. Desde el Gobierno y la oposición los bambolean hacia uno u otro lado según la conveniencia.
Ayer, ante 4.000 personas, Chiche explicó que con el ex presidente no va “ni a la esquina” e intentó una reivindicación “por oponerse a las políticas de Menem y Cavallo”. El discurso abordó dos planos: la pertenencia peronista para asegurar un eventual piso de votos partidarios en la provincia y la desmitificación de “lo viejo” de la política que encarnaría, entre otros, su esposo, Eduardo Duhalde, (“pobre de nosotros si lo nuevo son los piquetes, los palos y las capuchas”).
“Defendemos nuestra identidad, los que somos y seremos peronistas”, dijo la actual diputada. Un rato antes, Hugo del Carril (h) entonaba la marcha “Los muchachos peronistas” delante de un telón con las fotos de Juan Perón y Eva Duarte. No hubo prescindencia de simbologías. Dos pantallas gigantes en el exterior entretuvieron a la concurrencia que no había podido entrar.
Nunca hubo mención a Cristina Kirchner, la otra candidata para el mismo cargo por el Frente para la Victoria. Una sola vez se adivinó su nombre cuando Chiche invitó a “embarrarse los pies en las calles del conurbano”. Con el presidente de la Nación no tuvo atajos. Advirtió que “miente” al afirmar que “dejamos un país en llamas”. “La verdad —agregó— es que quien representa el símbolo de la recuperación económica de la Argentina tiene nombre y apellido: es Roberto Lavagna”. Una especie de ninguneo al Presidente y una exploración a futuro. El elogio a Scioli tampoco fue ingenuo.
Por primera vez, el duhaldismo cuestiona abiertamente la gestión de Kirchner. Lo acusó de “pararse todo el día arriba del palco”. “¿Quién gobierna? ¿Cuándo se gobierna?”, preguntó Hilda González. “Señor Presidente”, fue la alusión personal: “desde arriba de un palco no se gobierna, se soluciona el aumento de precios, el trabajo de la gente y no pone en orden el país”. La legisladora quiere atribuirle deserción de los actos de gobierno por la prioridad de campaña.
Tanta estrategia entre muros contrastó con la jarana deportiva al aire libre de miles de hinchas de Gimnasia y Estudiantes en el centro platense presagiando el clásico de esta tarde. Unos y otros desconocieron motivaciones no obstante la proximidad.
El que aprovechó cercanías fue el secretario del UOCRA local, José “Pata” Medina. Estaba en la tribuna con doscientos albañiles agremiados que reclamaban su trepada al palco. La insistencia provocó el parate discursivo de José María Díaz Bancalari. “Que suba el ‘Pata’ si hay tanto lío”, su girió Bancalari. Y Medina recaló en la silla de la vicegobernadora Graciela Giannettasio, quien superó el inconveniente con elegancia. Aldo Rico fingió complacencia ante el desorden.
De aquí al 23 de octubre están previstos 154 actos duhaldistas, suficientes para explicitar el mensaje de mayor coparticipación federal para la Provincia y la baja en las retenciones de las exportaciones agropecuarias que ayer mencionó la candidata sin demasiados detalles.
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