CHILE DEFINE SU FUTURO: UNA MUJER PUEDE SER HOY SU PRESIDENTE
Más de 8 millones de chilenos elegirán hoy al nuevo presidente de su país, que por primera vez en la historia local podría ser una presidenta.
Los últimos sondeos dieron 2,6 (El Mercurio), 6 (Mori) y 11 (La Tercera) puntos de ventaja a la candidata oficialista de la Concertación Democrática en el gobierno, la médica socialista Michelle Bachelet.
La consultora de un ex ministro de la dictadura de 1973/90 dio ganador a su rival Sebastián Piñera, de la Alianza entre Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente, por 1 por ciento. Pero en todos los casos hay un número de indecisos que hará reñido el final.
En la primera vuelta de diciembre, Bachelet ganó con 46 por ciento de los votos (al no lograr más de 50 por ciento, obligó a este ballottage); Piñera obtuvo 25 por ciento y el candidato de la UDI que ahora lo apoya, Joaquín Lavín, 23 por ciento. La izquierda extraparlamentaria sacó 5 por ciento y 7 por ciento en legislativas, y de esos votos la mayoría es del comunismo, que llamó a votar por Bachelet, porque confían que abrirá el Congreso a las minorías.
Había calma ayer en Santiago. Y en los “café con piernas”, donde las mozas usan minifaldas de 25 centímetros, un cierto clima político que replica al de otros comercios del mayor distrito electoral, donde la simpatía por Bachelet es mayoritaria: los dueños se inclinan más por el candidato empresario, y los empleados y los clientes, por la médica pediatra.
Paola, del Café Haití, dice sin embargo que entre “las niñas (las jóvenes) hay desconocimiento y algunas pocas votan a la derecha”. Los actos del jueves, sobre todo el multitudinario y emotivo de Santiago con el que cerró Bachelet junto con artistas chilenos y españoles, fueron claramente nutridos de juventud, que no sólo fue hasta allí a escuchar a Miguel Bosé.
Y en Valparaíso, donde cerró Piñera, también se notó mucha presencia juvenil. Pero según el Instituto Nacional de la Juventud, tres de cada cuatro jóvenes en Chile no está inscripto en el registro electoral, es decir, no vota. Sólo lo harán unas 800 mil personas de 18 a 29 años, cuando podrían hacerlo 3 millones de esa edad.
Entre hombres y mujeres, en el padrón nacional las últimas aventajan y podrían definir el comicio. Muchas tuvieron un voto tradicional de derecha. Pero la irrupción de Bachelet alteró esa ecuación, de acuerdo con los sondeos.
También había serenidad en la peatonal Ahumada. Allí todavía calmaba el ambiente la música funcional callejera que escupen pequeños parlantes distribuidos por lo alto de las paredes, otra de las herencias de la dictadura de Augusto Pinochet, que quería en las calles un clima de consultorio.
La veda política, con todo, no se cumplió. El viernes la Alianza fue acusada de romperla con una rueda de prensa claramente proselitista. El gobierno lo advirtió con dureza y el senador de RN Alberto Espina contestó que los estaban amenazando como si fuera “una dictadura”.
A su vez, Piñera siguió emprendiéndola contra el “intervencionismo” del gobierno de Ricardo Lagos en favor de la candidata Bachelet.
A su modo, la derechas de RN y la UDI siguieron ayer alentando el voto, e igual hizo la Concertación. De mañana, en el Partido Socialista hubo pisco, empanadas, salmón y mariscos para agasajar a delegados extranjeros.
El presidente del PS Ricardo Nuñez dijo a Clarín: “Michelle ganará y más que el cuarto gobierno de la CD, será el primero de una nueva etapa en la que aspiramos a más igualdad social, más derechos laborales, una reforma previsional que ella hará en su primer tramo de gobierno y más y mejor educación para todos”.
Estaban entre otros los legisladores Isabel Allende y Juan Pablo Letelier y el ministro Osvaldo Puccio, tres herederos de apellidos clave de la Unidad Popular derrocada en 1973 y a la que intentó diezmar la dictadura. También había delegaciones latinoamericanas (como antes de España y Francia) que trajeron su apoyo a la candidata, como el senador socialista argentino Rubén Giustiniani. Ya llegaban también el socialista rosarino Hermes Binner, el ex presidente Raúl Alfonsín, el intendente de Morón Martín Sabatella y funcionarios de segunda línea de Interior y de la Cancillería argentinas.
Aún no estaba claro qué figura de alto rango del gobierno de Néstor Kirchner vendría. Algo que se definiría en Buenos Aires —dicen aquí—, según lo que dicten hoy a las 19 horas los primeros resultados de esta elección histórica.
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