CHILE: LA JUSTICIA DECIDIÓ QUITARLE LA INMUNIDAD DE PINOCHET
Malas noticias para el ex dictador chileno Augusto Pincochet. Porque esta mañana, en un sorpresivo fallo, la Corte de Apelaciones de Santiago decidió quitarle la inmunidad de la que gozaba como ex presidente.
Ahora, Pinochet podría ser juzgado en una causa que investiga su participación en la llamada “Operación Cóndor”, un plan puesto en práctica por las dictaduras militares sudamericanas en la década del setenta para la represión de opositores.
La resolución fue aprobada por 14 votos a 9. Sin embargo, puede ser apelada ante la Corte Suprema de Chile. El pedido de desafuero había sido presentado luego de una polémica entrevista a un canal de televisión estadounidense. En esa oportunidad, al ex dictador se lo había visto “con una memoria y capacidad intelectual muy por encima de la media para un hombre de su edad”, según afirmó el abogado Eduardo Contreras, uno de los autores del pedido.
Aquella ocasión, Pinochet defendió su Gobierno. Dijo que no se arrepentía de sus actos. Y fue más allá: aseguró que eran sus opositores “quienes tenían que pedirle perdón”. El ex dictador sabía que no podía ser juzgado por sus dichos: si bien renunció a su cargo como senador vitalicio en julio de 2002, aún goza de un fuero especial que le otorgó el Congreso trasandino por haber sido presidente.
La sorpresiva decisión fue recibida con júbilo por las organizaciones de derechos humanos. “Hemos recibido una muy buena noticias”, dijo Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. “Fue un milagro”, confesó el abogado Juan Subercaseaux. Y admitió que existían pocas esperanzas de que el Tribunal diera curso al pedido. Es que en los últimos meses habían sido desechados dos planteos similares al considerar como “cosa juzgada” los hechos denunciados.
No es la primera que Pinochet es desaforado. El ex dictador trasandino ya había perdido su inmunidad en la investigación por la llamada “Caravana de la Muerte”, una operación militar en la que 75 militantes de izquierda fueron ejecutados en los días posteriores al Golpe del 11 de setiembre de 1973, en el que fue derrocado el presidente constitucional Salvador Allende.
Sin embargo, Pinochet consiguió esquivar a la Justicia tras ser sobreseído a mediados de 2002 por la Corte Suprema. En esa oportunidad, los jueces aceptaron un polémico diagnóstico médico que aseguraba que el ex dictador sufría una “demencia progresiva e irreversible”, por la que no podía ser juzgado.
Las organizaciones defensoras de los derechos humanos y familiares de desaparecidos cuestionaron la medida. Y la calificaron como “una burla”. Pinochet, ajeno a todo, por una vez les dio la razón: siguió mostrando signos de buena salud en sus esporádicas apariciones públicas.
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