CHILE: TRAS LA MARCHA ESTUDIANTIL, VOLVIÓ LA CALMA A LAS CALLES
La masiva marcha convocada ayer por los estudiantes de secundaria de Chile desembocó en violentos incidentes que se extendieron hasta pasada la medianoche y dejaron un saldo total de 376 detenidos y 35 heridos, informó la Policía.
Los disturbios estallaron temprano en algunos sectores del centro de Santiago y se prolongaron hasta altas horas de la noche en algunas barriadas, con duros enfrentamientos entre estudiantes y agentes policiales que culminaron con 376 detenidos y 35 heridos, en su mayoría carabineros.
En el centro de la cuidad, la Policía debió emplear carros lanza agua y chorros de gases lacrimógenos para disolver a los manifestantes. Las escaramuzas se extendieron a lo largo de toda la tarde en el centro de la capital chilena, donde una decena de locales fue saqueada.
Disturbios similares estallaron de noche en la Villa Francia, al oeste de Santiago, donde grupos de habitantes levantaron barricadas y fueron dispersados por los carabineros. Los primeros incidentes estallaron en la Plaza Italia, donde se juntaron unos 1.000 escolares que al ser dispersados por la Policía respondieron con palos y piedras, y en el frontis de la Casa Central de la Universidad de Chile.
Más temprano, algunas barricadas de neumáticos encendidos fueron instaladas en el barrio República, también en el centro de Santiago, donde se ubican varias universidades, y en otras zonas de la periferia de la ciudad.
La paralización nacional fue convocada por los estudiantes de secundaria, que desde hace un mes se mantienen en pugna con el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, al que demandan pasaje gratis en el transporte urbano y la gratuidad de una prueba de ingreso a las universidades, entre otros puntos.
Los escolares exigen además una profunda reforma a la educación pública para acercarla a los estándares que exhiben los colegios privados, que representan a sólo el 10% de los estudiantes.
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