CHINOS Y TAIWANESES FIRMARON ACUERDO TRAS 60 AÑOS
Los máximos líderes del Partido Comunista Chino (PCCh), Hu Jintao, y del opositor taiwanés Kuomintang (KMT), Lian Chan, firmaron hoy un acuerdo de paz que pone fin a 60 años de hostilidades entre las dos formaciones.
Comunistas chinos y nacionalistas taiwaneses sellaron hoy su reconciliación con el acuerdo firmado tras la reunión del presidente de China, Hu Jintao, y el jefe opositor de Taiwán, Lien Chan, quien reconoció el principio de “una sola China”.
Hu, también secretario general del Partido Comunista Chino (PCCh), y Lien, presidente del Partido Nacionalista taiwanés Kuomintang (KMT), celebraron en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín la primera reunión de los máximos líderes de ambas formaciones desde 1945.
Lien destacó que la visita “tendría que haberse celebrado hace mucho tiempo”, y expresó que tanto el KMT como el PCCh aceptan el consenso de que existe “una sola China”, aunque “cada parte tiene su propia interpretación”.
“Necesitamos salvar nuestro país y crear un ambiente de paz, ése es el principio al que debemos adherirnos hoy”, destacó el líder nacionalista, que se refirió siembre a Hu como máximo líder del Partido Comunista, nunca en su otro cargo de jefe de Estado.
“Estoy aquí para expresar nuestra esperanza de estabilidad y paz en nuestra nación”, destacó el presidente del KMT, que con ésta y otras alusiones dio a entender que chinos y taiwaneses forman parte de un mismo pueblo.
También señaló que “debemos evitar continuas tensiones y conflictos”, y que ambas partes “los tuvieron, pero eso es el pasado y no podemos volver a escribir la historia”.
La última vez que se reunieron los máximos líderes comunistas y del KMT fue en agosto de 1945, cuando Mao Zedong y Chiang Kai-shek compartieron un banquete en la ciudad central china de Chongqing para celebrar la victoria contra los invasores japoneses.
Hu Jintao afirmó que, con la reunión de hoy, ambas partes daban “un histórico paso hacia adelante” para la mejora de las relaciones entre los dos partidos y también entre China y Taiwán, separadas políticamente desde 1949.
Tanto el presidente chino como Lien destacaron que es de gran importancia regresar al consenso que ambas partes alcanzaron en 1992, época en la que el KMT gobernaba Taiwán.
Lien señaló al respecto que ese consenso “rompió una situación de punto muerto”, aunque los 10 años que siguieron a esos acuerdos no fueron positivos: “No quiero ni mencionar que no se cumplieron nuestros deseos”, destacó.
El presidente chino también se mostró conciliador, destacando que China “está dispuesta a tolerar diferencias” y elogiando la figura de Sun Yat-sen, fundador del KMT en 1912.
“Sun tenía el sueño de hacer una gran China, y ese sueño se volvió realidad en ambos lados del Estrecho de Taiwán”, subrayó el líder del PCCh y de China.
Hu recibió a Lien casi con honores de jefe de estado en el Gran Palacio del Pueblo (sede del Legislativo), aunque no hubo detalles reservados por el protocolo a las visitas presidenciales, tales como la colocación de banderas, himnos nacionales y presencia de soldados de gala.
La recepción y los discursos de ambos líderes fueron retransmitidos íntegramente y en directo por la televisión estatal china, CCTV, muestra de la gran atención mediática que ha provocado el viaje de Lien.
Las dos delegaciones, recibidas con aplausos, se hicieron una foto en grupo en la sala de reuniones con el fondo de una típica acuarela china de garzas, pájaro que en la cultura oriental simboliza la longevidad.
El acontecimiento histórico, que marca un punto de inflexión en las turbulentas relaciones mantenidas por China y Taiwán durante los últimos 50 años, es el momento álgido de la visita de Lien, cuyo objetivo es aliviar las tensiones bilaterales de los últimos meses.
El viaje, también el primero de un máximo dirigente del KMT desde 1949, fue muy criticado por el presidente taiwanés, Chen Shui-bien, del independentista Partido Demócrata Progresista, ya que éste no desea un acercamiento a Pekín ni que la oposición actúe como mediadora en el conflicto.
Según analistas, China, tras la impopularidad de su desafiante Ley Antisecesión, adoptó la estrategia de dialogar con la oposición taiwanesa para intentar aislar a los independentistas de Chen.
Mientras Chen persigue a largo plazo la independencia formal de Taiwán, el KMT, partido que causó la secesión de Taiwán en abril de 1949, siempre ha defendido una reunificación, aunque con la condición de que China abandone el régimen comunista y se democratice.
Los nacionalistas del Kuomintang variaron en los últimos años su postura tradicionalmente hostil hacia el PCCh, reconociendo que Pekín ha experimentado mejoras políticas y admitiendo que, dada la gran relación comercial entre China y Taiwán, ambos territorios están condenados a entenderse.
La siempre presente tensión entre los Gobiernos chino y taiwanés empeoró en marzo de este año, cuando Pekín aprobó la Ley Antisecesión, que contempla el uso de medios “no pacíficos” para lograr la reunificación tan ansiada por China.
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