CHIRAC ADMITIÓ QUE FALLARON LOS PLANES SOCIALES
El presidente francés, Jaques Chirac, admitió hoy que los planes sociales implementados por su gobierno no fueron eficaces para terminar con la desigualad y la pobreza y reiteró que su prioridad es restablecer el orden y la seguridad en las calles francesas, luego de otra noche de violencia en donde casi 500 autos fueron incendiados.
“Los programas del gobierno para ayudar a los menos favorecidos y excluidos están en marcha desde 2002, aunque probablemente no fueron aplicados con suficiente rapidez”, afirmó Chirac, tras reunirse con el jefe de Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Chirac insistió en que lo prioritario es restablecer el orden y la seguridad para aplicar medidas sociales que favorezcan la igualdad de oportunidades y el respeto a todos los ciudadanos.
“Que esta sea la prioridad no quita la necesidad de comprender que hay un problema basado en el respeto de las personas. Hay que sacar conclusiones de esta crisis”, afirmó en una de sus escasas declaraciones sobre el escándalo que envuelve a Francia desde hace dos semanas.
“Existe un innegable problema que enfrentan muchos residentes de desfavorecidos en torno a nuestras ciudades”, admitió el mandatario francés antes de hacer un llamamiento a los ciudadanos al respeto y la responsabilidad, especialmente a los padres.
“Hay demasiados menores, empujados por personas de mayor edad, que participan en la violencia urbana”, dijo para recordar luego que “cualquiera que sea el origen de las personas , todos somos hijos de la República”.
Los incidentes, protagonizados por jóvenes y –sobre todo- adolescentes descendientes de inmigrantes, se desataron después de que dos jóvenes murieran electrocutados mientras, aparentemente, huían de la policía y tienen como fondo la situación de marginalidad y la sensación de discriminación que viven esos sectores. (Archivo 29/10/2005)
Tras informar que el saldo de la última noche de violencia eran al menos 482 autos incendiados y 203 personas arrestadas, la policía francesa sostuvo hoy a través de un comunicado que este balance marca “una tendencia en caída en los actos violentos”, si se compara con los 617 autos quemados y las 280 detenidos la noche anterior.
En tanto el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy –a cuya política de mano dura se dirigen las críticas de los jóvenes que piden su renuncia-, sorprendió a gran parte de la clase dirigente al proponer la expulsión de los 120 extranjeros detenidos en los disturbios. (Edición impresa).
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