CHIRAC HABLÓ DE “INDIGNACIÓN E IRRITACIÓN” POR EL CASO ASTIZ
Hay una situación, la del capitán Alfredo Astiz, que está libre, que indigna y causa irritación al pueblo francés”. Sin circunloquios, directo, el presidente francés, Jacques Chirac, le planteó así la cuestión a Néstor Kirchner cuando se reunieron ayer en el Palacio del Elíseo.
“Francia no olvida”, dijo en 1994 el entonces primer ministro Alain Juppé cuando visitó Argentina.
Más aún, Chirac opinó que las leyes (de Obediencia Debida y Punto Final) por las que no se permitió juzgar a los responsables de la desaparición de franceses eran de “dudosa constitucionalidad”.
“Por ese comentario, en la Argentina, le dirían que usted es un presidente de izquierda”, devolvió Kirchner. Hubo risas y así se aflojó la situación.
Pero a la hora de definir posturas, el Presidente apuntó, ya serio, que su gobierno permitiría el funcionamiento de la Justicia sin interferencias políticas.
Al salir de la reunión, en cinco minutos dedicados a comentar lo hablado sobre derechos humanos, Kirchner dijo, ante todos los periodistas que lo aguardaban: “Repito, nuestra respuesta es que respaldamos fuertemente para que actúe la Justicia en nuestro país”.
Antes, en el elegante Hotel Crillon, donde lo aloja el gobierno francés, Kirchner recibió a los representantes de diversos organismos de derechos humanos vinculados a los casos de los desaparecidos franceses. Estaban Beatriz Roux, de la Asociación Franco Argentina; Jean Pierre Lhande, de la Asociación de Parientes y Amigos, y Claude Kapz, de la Fundación France Liberté, creada por Danielle Mitterrand. Asistió, también, prominente, la abogada Sophie Thonon, que luego fue narradora central del encuentro.
Ella comentó que se había reclamado por las extradiciones de Alfredo Aztiz, José Osvaldo Ribeiro y Jorge Olivera.
Thonon reveló, además, que el juez Gerard Caddeo, quien ahora maneja las causas de los desaparecidos franceses, planea pedir entre octubre y febrero del próximo año la captura de 40 militares, de manera similar a la que ya reiteró, en España, el juez Baltasar Garzón.
“Nos dieron garantías. Ahora queremos ver que las cosas vayan de las palabras a los hechos”, señaló la abogada quien además comentó: “El Presidente quiere que la Justicia asuma su capacidad ejecutiva. Yo entiendo que el Gobierno no va a impedir más las extradiciones”.
Así, la abogada francesa tocó de lleno en la cuestión abierta en el Gobierno respecto de cómo avanzar con las causas contra militares acusados de violar los derechos humanos. Por un lado, está la decisión —en suspenso— de derogar el decreto firmado por el ex presidente Fernando de la Rúa, que impedía de plano extraditar a militares a otros países. Y más allá, está la posibilidad de dar aire a una eventual derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida ya sea a través de la Corte Suprema o del Congreso.
En la reunión, de la que participaron también el vicecanciller Jorge Taiana y el titular de la SIDE, Sergio Acevedo, Kirchner causó buena impresión. “Vimos a un Presidente con ideas”, comentaron los visitantes que pidieron al Presidente que ponga a trabajar a un mediador argentino para que junto a uno francés coordinen y aceleren el trabajo de las dos justicias.cional de Derechos Humanos, representada por Claude Kapz, la abogada opinó que Kirchner era un Presidente “con muy buenas ideas” y que había que “dejar ahora que actuara”.
Por su parte, el secretario general del Partido Socialista francés, Francois Hollande, también le pidió a Kirchner que haga “todo lo posible por esclarecer la verdad” sobre los 15 franceses desaparecidos bajo la dictadura militar argentina.
“Como me lo pidieron asociaciones de defensa de Derechos Humanos, transmití al presidente Kirchner una lista de 15 franceses desaparecidos en Argentina”, declaró Hollande, tras reunirse con el Presidente en un hotel parisino.
Agregó por último que “le pedí que haga todo lo posible para establecer la verdad”.
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