CIERRAN UN COLEGIO Y SE OLVIDAN A UNA NENA ADENTRO
Una nena de 11 años con retraso mental quedó encerrada durante 6 horas en una escuela debido a un “olvido” de las autoridades, que se fueron y cerraron las puertas del edificio. Ocurrió el miércoles, después de los actos del 25 de mayo. Sus familiares buscaron a la nena por toda la ciudad y finalmente fue rescatada por la Policía por una ventana de la escuela: Joanna Rodríguez estaba llorando y con su cabeza entre las piernas.
“Ahora dice que no quiere ir más a la escuela. Está muy asustada”, contó ayer su madre, Graciela Balmaceda.
Este incidente, ocurrido en la Escuela de Irregulares Motores de Santa Rosa, se produce cuando todavía la comunidad educativa sigue sacudida por la polémica circular del Ministerio de Educación pampeano, en la que se pedía a los directores de escuelas llevar a los alumnos “más grandes y mejor alimentados” a los actos patrios del 25 de Mayo en General Pico.
El caso de Joanna movilizó a familiares y vecinos. Al ver que tardaba en llegar a su casa, uno de sus hermanos fue a la escuela a buscarla. Eran las 15, todo estaba cerrado y no había ni maestros ni autoridades. Cansado de recorrer todos los rincones del barrio junto a sus familiares, a las 18 decidió regresar a la escuela. Se asomó por una ventana y allí la vio, en un rincón, llorando y con su cabeza entre las piernas.
Rápido, llamó a la Policía, que forzó una ventana y por ese lugar rescató a la nena. Ya caían las primeras sombras de la noche y el frío empezaba a ser más intenso. Lo primero que hizo la nena fue pedir agua, sin parar de llorar.
La directora de la escuela, Marcela Haberkon, admitió el error cometido. “Es un hecho dramático, que podría haber tenido consecuencias gravísimas”, reconoció. “Nos hacemos cargo de lo sucedido”, agregó.
En una conferencia de prensa, Haberkon le pidió perdón a la nena y a la madre. “Nos duele lo que le pasó a Joanna. Es una nena que queremos. Estamos de duelo”, enfatizó la directora, cuyas palabras sonaron sinceras.
A la Escuela de Irregulares Motores de Santa Rosa concurren 55 chicos. Todos tienen severos problemas motrices. Muchos pertenecen a familias en condiciones de pobreza o indigencia. En total hay 18 maestros, algunos de los cuales acompañan a unos 20 chicos que van a la escuelas comunes, para integrarse.
La directora Haberkon si bien asumió lo ocurrido, pidió que el Ministerio de Educación asuma la parte que le corresponde. “Nosotros todos los días luchamos con la pobreza y la discapacidad. Hacemos cosas que exceden nuestro actividad docente”, aseguró.
La directora junto a todos los maestros de la Escuela, hablaron de la sobrecarga de trabajo que sufren. “Por esto que pasó ahora no vamos a dejar de despiojar a los chicos, de preguntarle si cenaron, de pedir turno en el kinesiólogo o en el cardiólogo. Pero el ministerio de Educación también se debe hacer cargo, porque esta es una escuela del ministerio”, dijo el maestro Sergio Fernández. Apuntó así a las condiciones laborales de los docentes que trabajan con discapacitados.
Este contenido no está abierto a comentarios

