CINCO DIPUTADOS RADICALES SE UNIFICARON EN UN BLOQUE
Cinco diputados provinciales de Unión Cívica Radical resolvieron unificarse en una bancada que será presidida por Juan Carlos Millet. “Hemos decidido deponer diferencias que dificultaron la coordinación de nuestras actividades y conformar un mismo bloque legislativo, nuestro análisis nos compromete además a fijar posición en favor de la construcción de un frente opositor en la provincia de Santa Fe, para poner límites a la hegemonía justicialista”, señalaron en el documento constitutivo.
Acompañarán a Millet, los diputados Hugo Marcucci y Oscar Ritter, como vicepresidentes; Mónica Tomei y Federico Pezz.
“La provincia vive circunstancias particulares. Sucesivas crisis han puesto en evidencia que en más de veinte años de gobierno, los únicos logros del justicialismo santafesino han sido en el campo de la ingeniería electoral y en el control de la burocracia estatal. Uno y otra les permiten controlar políticamente la provincia a pesar de no tener aciertos en el gobierno. El horizonte de protestas y descontentos ciudadanos con los años se hace cada vez más extenso, pero también son más complejas las trabas a la formación de una alternativa política”, destacaron los legisladores radicales.
En cuanto al futuro electoral, los cinco diputados sostuvieron que la UCR tiene que tomar “una decisión que no es fácil ni sencilla y se enfrenta a su encrucijada debilitada” y responsabilizaron a “aquellos que están procurando a toda costa sacar el debate de sus escenarios naturales, que son la convención provincial y el comité provincial. Allí, y no en los medios, deben opinar y sacarse las dudas todos los radicales para quedar a salvo de esas sospechas que el oficialismo y sus operadores vuelcan sobre nosotros”.
En ese sentido, destacaron que “su pública presión” les impide hacer “el análisis político de los espacios a disputar con una perspectiva de crecimiento a mediano y largo plazo” y consideraron que “lo único” que puede fortalecer al partido “es la unidad, tanto a la hora de definir nuestra estrategia electoral como cuando debamos llevarla adelante”.
Es por ello que explicaron que “las dos únicas posibilidades son participar en un frente cívico junto al partido socialista o hacerlo solos. En uno la prioridad está puesta en las circunstancias que vive la provincia después de estos años de desgobierno justicialista; en el otro se priorizan las circunstancias que vive el radicalismo que vuelve de un mal momento de su historia. Ambos criterios son igual de atendibles y tal vez ambos deparen espacios legislativos equivalentes”.
Asimismo, advirtieron que “el Estado se orienta a la asfixia de la oposición legislativa, al aislamiento de los gobiernos locales que no son afines y a implementar chantajes políticos que imponen su presión a partidos políticos y organizaciones sociales, poniendo en eso un interés y eficacia dignos de mejores objetivos”.
Al mismo tiempo, advirtieron que “la fragmentación social, económica y política reina en la provincia, impedida de ser solidaria, de hacer esfuerzos asociativos y de aprovechar sus potencialidades. Del crecimiento y el reparto de la riqueza las sucesivas gobernaciones no se han ocupado en más de veinte años”.
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