Cine Club Santa Fe estrena el film "Un feriado particular"
“Un feriado particular” es la ópera prima de Gianni Di Gregorio, quién también debuta en la actuación en esta encantadora comedia Italiana que recupera con aciertos el espíritu de ese género fundamental del cine italiano.
Así, el reconocido guionista de directores como Matteo Garrone (el realizador de El embalsamador y Gomorra) ofició de productor de esta opera prima, se consagró en el Festival de Venecia 2008 al ganar allí varios premios por un film sencillo de profundo humanismo, que en apenas 75 minutos, ofrece un entrañable relato sobre los "desclasados", los prescindibles, pero sin caer en bajadas de línea discursivas.
Conserva, el apego a la realidad que cultivó desde el principio el neorrealismo, la naturalidad sin artificios que aportan intérpretes no profesionales, la aproximación entrañable a sus criaturas, la mirada solidaria. Y claro, el humor. Un humor que se manifiesta no tanto en chistes o gags visuales como en situaciones.
Difícil resistirse al encanto de esta pequeña historia ligera y sencilla que seduce por su verdad, su humor y su generosidad, y nos acerca a la vida de, Gianni, un soltero cincuentón que vive con su madre de noventa y tantos en un departamento romano y la cuida como a una nena, de pronto ve transformar su hogar, en una mini residencia para señoras mayores…
No puede evitarlo, tiene demasiadas deudas con el consorcio como para negarse a albergar a la madre del administrador cuando éste se lo pide. Son apenas un par de días, tampoco puede negárselo a su médico, amigo de siempre, que en una emergencia no tiene con quién dejar a la mamá. Esta faena habitual se le multiplica por cuatro (también hay una tía inesperada) y la rutina de la casa se trastorna. Por fortuna es cariñoso y bien dispuesto y sabe cómo arreglárselas para mantener la armonía entre las ancianas.
En su ópera prima Gianni Di Gregorio suma aciertos, el primero, la puesta en escena, con una cámara que jamás se hace notar y sólo sale al exterior para registrar una Roma cotidiana, lejos de cualquier cliché. Otro, fundamental, la elección de las cuatro intérpretes no profesionales, cuyas edades van de los 85 de Marina (la que no renuncia a sentirse joven) a los 93 de Valeria, la dueña de la casa.
Mucho de sí mismas aportaron al guión estas damas entrañables con sus diálogos improvisados y al film con su fresca naturalidad.
Di Gregorio, irreemplazable como Gianni, establece con ellas la complicidad afectuosa que se adueña del film entero sin ceder al sentimentalismo. Por fortuna es cariñoso y bien dispuesto y sabe cómo arreglárselas para mantener la armonía entre las ancianas, escucharlas, entretenerlas, dejarlas manifestarse, sin perder nunca la paciencia…Cuando esto tambalea, siempre hay una copa de Chablis para reponer energías…
Se disfruta solo en Cine América desde este jueves a las 20.15, viernes 18.00 y sábado 17.30.
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