CINE JUNTO AL MAR
Con la expectativa del público local -en especial del tradicional, amante del cine, pero también de los más jóvenes (y de turistas de marzo, que todavía quedan y se los ve bastante movedizos)-, ayer se proyectó la primera tanda de las doscientas películas que conforman la programación del 21º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Se lo vio haciendo cola en muchas de las 40 funciones que tuvieron lugar en las doce salas, de tres complejos (Cinema, Del Paseo y Ambassador), el municipal Colón y el provincial Auditorium. En esta edición no son de la partida ni el Atlas ni el San Martín (ubicados en un mismo edificio céntrico), ni el Neptuno, que sus decidieron, desde la temporada que termina, destinarlos sólo a espectáculos teatrales. Por la noche tuvo lugar la ceremonia inaugural, que mañana, a las 22, se verá en diferido por Canal 13.
La película elegida como broche de la velada, “La salvaje y azul lejanía”, la última del cineasta alemán Werner Herzog, también está en competencia (se repite hoy, a las 14.30 y 16.30, en el Auditorium). El autor de obras memorables, como la vanguardista “Fata morgana”, y de clásicos contemporáneos como “El enigma de Kaspar Hauser” y “Fitzcarraldo”, entre otros, es bien conocido por su espíritu aventurero, especialista en personajes alucinados por su necesidad de desafiarlo todo, vuelve a la experimentación de sus comienzos, un collage que yuxtapone realidad con fantasía. Un extraterrestre que recuerda a su planeta perdido -interpretado por Brad Dourif-, es el anfitrión de una historia en capítulos que tiene que ver con la actual decadencia de la Tierra, y la necesidad de buscar nuevos rumbos por el espacio, que permitan la supervivencia de la especie humana.
Con la maestría que lo caracteriza, el director que filmó su clásico “Corazón de cristal” con actores en trance hipnótico, busca ahora hipnotizar al espectador con imágenes que muestran paisajes abandonados, de un mundo que se autodestruye, y a un grupo de astronautas (en realidad los norteamericanos del Space Shuttle STS-43, Donald Williams, Ellen Baker y Franklin Chang, que en 1989 viajaron al espacio para lanzar una sonda con rumbo a Venus). Se los ve en su hábitat espacial registrado por las cámaras de la NASA, en su devenir cotidiano (mientras la banda de sonido repite enigmáticas letanías orientales), como parte de un viaje, a veces interrumpido por sesudas explicaciones de auténticos científicos o por las reflexiones del singular E.T. encarnado por Dourif, un todo que cautiva por su desafío narrativo (incluso de montaje) y su construcción visual.
En todo caso, una propuesta bastante compleja para espectadores comunes, que insiste una y otra vez en el tema de la gravedad que permite a esos astronautas, recorrer una lejanía, por ahora inimaginable, en busca de un lugar para seguir viviendo. Herzog siempre interviene en el momento justo, para revertir la sensación de “pesadilla sin sentido ni final”, como solamente él sabe, y puede, hacerlo. Un buen comienzo para la muestra, y para la sección oficial, que mañana continuará con “Chicha tu madre” y “El método”, dos coproducciones con participación de la Argentina, una con Perú y la otra con España.
Ayer mismo en la oficial, pero fuera de competencia, se vio “A Cock and a Bull Story”, del recientemente aplaudido y premiado en Berlín (por “Camino a Guantánamo”) Michael Winterbottom, quien llegará pasado mañana a esta ciudad, para dictar una master class el miércoles próximo (a las 16, en el salón Versalles, del Hermitage).
Su película está basada en el célebre relato “Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy”, escrito hace casi tres siglos por Laurence Sterne, hasta ahora considerado inadaptable. La película comienza como una aventura del 1700 y, antes de lo pensado, pega un giro inesperado hacia el presente.
En la primera parte, muestra la historia del personaje del título contada por él mismo con la complicidad del espectador, desde su nacimiento hasta su edad madura, a partir de su relación con las mujeres. Sin embargo, de golpe, una voz que grita “¡Corten!”, revela que lo visto era parte del rodaje de una película llena de enredos entre sus mismos actores, los técnicos, el director y el productor.
Acida y provocativa, la obra de Winterbottom recurre, como el original, a los juegos de palabras (como el de su título), ácidos y provocativos, en materia de apuntes sexuales. Incluye memorables actuaciones, por ejemplo la de Steve Coogan en un papel a medida, trabajos que le valieron muchos aplausos a la hora de competir en San Sebastián pero, curiosamente, ninguno de los premios.
AGENDA
Hoy
9 y 22: “Chicha tu madre” (Perú-Argentina), de Gianfranco Quattrini (Oficial, Auditorium).
12: “El arco” (Corea del Sur-Japón), de Kim Ki-duk (Oficial, Auditorium).
14 y 19: “La cueva del perro amarillo” (Alemania-Mongolia), de Byambasuren Davaa (La mujer y el cine, Ambassador 1).
18: “Escondido” (Francia-Austria-Alemania-Italia), de Michael Haneke, con Juliette Binoche (Punto de vista, Ambassador 1).
20 y 22.30: “Sophie Scholl” (Alemania-, de Marc Rothemund (Oficial, fuera de competencia, Cinema 1).
21: “Apuntes al natural” (Argentina), de Pablo Romano, y “Tengo una pena que es pena”, de Lorena García (Documental latinoamericano, Ambassador 4).
APOSTILLAS / PRESENCIA NACIONAL
Participación. La Argentina está presente en la programación del festival con producciones de todo tipo: 13 largometrajes, de los cuales 10 son óperas primas, 21 cortometrajes y 10 documentales, a los que hay que sumar los títulos que forman parte de los homenajes a Alfredo Murúa y a José Antonio Martínez Suárez, así como el documental “Expedición Argentina Stroessel”, restaurado por la Cinemateca Argentina en los Estados Unidos.
Veinte años. Hoy, a las 20, en el Colón, se concretará el homenaje a “La historia oficial”, a veinte años de su estreno y consagración con el Oscar de Hollywood como mejor película hablada en idioma extranjero. En la presentación, en copia restaurada por los laboratorios Cinecolor, estarán presentes su director Luis Puenzo, Marcelo Piñeyro, que fue entonces asistente de producción, y Norma Aleandro, entre otras figuras
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