CIRUGÍA SIN PRECEDENTES EN EL HOSPITAL CULLEN
La endoprótesis fue gestionada de urgencia por la dirección del establecimiento de salud y la cartera sanitaria y fue colocada a pocos días del accidente automovilístico que le provocó esa disección en la aorta.
“Estoy vivo de casualidad porque no me quisieron allá arriba”, sintetizó reflexionando Sergio Peressutti, un agricultor de 35 años, oriundo de la zona rural de Manucho que el pasado el viernes 23 de junio, alrededor de las 3 de la madrugada, tuvo un accidente automovilístico en la curva de Recreo.
Como resultado del choque con un colectivo, él salvó milagrosamente su vida (a pesar de que sufrió la fisura de la aorta, arteria que sale del corazón y distribuye la sangre a todo el cuerpo) pero su amigo y vecino que viajaba con él falleció.
Su vida corría peligro y fue entonces que se decidió -por primera vez en nuestra ciudad por esta causa y en un hospital- colocarle una prótesis dentro de la aorta, que hoy le permite relatar esa trágica experiencia. Está internado en el hospital Cullen y está por ser dado de alta.
“Me choqué con un colectivo y no me acuerdo mucho porque fue un segundo. Volvía para Manucho, adonde vivo. Recién me desperté y estaba en el hospital y después empecé a reaccionar. Al martes siguiente me operaron porque casi se me corta la aorta. Me colocaron una prótesis, la única forma en que podía seguir con vida”, relató.
Integrantes de los servicios de Hemodinamia y de Cirugía Vascular Periférica del hospital Cullen -que tuvieron a cargo la intervención quirúrgica- precisaron que como consecuencia del accidente automovilístico, el paciente tuvo un fuerte traumatismo contra el volante, lo que provoca (frecuentemente) la disección de la aorta, que produce generalmente la muerte súbita.
No obstante, advirtieron que “el paciente hubiese muerto en el mismo accidente pero tuvo la suerte de que sólo se rajó la aorta, hizo un hematoma localizado (normalmente se desparrama, pierde toda la sangre y el paciente muere), pudo llegar al hospital y existió la posibilidad de conseguir la endoprótesis”.
Al respecto, aclararon que “este tipo de prótesis tiene un alto costo y eso es una limitación. Pero cuando se diagnosticó a este paciente disección y pseudoaneurisma de aorta torácica, a través de métodos diagnósticos realizados en el hospital (radiografía, tomografía computada y angiografía digital), su director, Luis María Labath, solicitó a la ministra de Salud, Silvia Simoncini, que se consiguiera la prótesis en forma urgente, la que fue implantada unos días después, en el Servicio de Hemodinamia”.
Otras utilidades
Respecto a la técnica, indicaron que no se requiere abrir el abdomen o el tórax del paciente sino que se introduce un catéter por la ingle que llega hasta el corazón, adonde se deja y abre la prótesis.
“Es como colocar un caño artificial por dentro de un caño natural, que cubre el sector que está fisurado, aunque se debe cubrir un sector un poco más largo para que no se siga rajando la arteria, lo que ocasionaría la muerte del paciente”, graficaron.
Aseguraron que este tipo de prótesis se utiliza para tratar disecciones de la aorta (como en el caso del paciente de Manucho) y aneurismas. Al respecto, mencionaron que muchos pacientes que sufren una rotura de aorta -por diferentes causas- mueren antes de llegar al hospital y, cuando llegan y se operan de emergencia, la morbimortalidad supera el 50%. Por ese motivo -continuaron-, aparecieron estas endoprótesis que se implantan por incisión inguinal, es decir, que no hay necesidad de abrir ni el pecho ni el abdomen del paciente.
Y agregaron: “Con esta endoprótesis, el paciente está siendo dado de alta seis días después del procedimiento. Hoy está caminando y solucionó su problema, además de salvar su vida. Su cirugía deberá ser controlada al mes, a los tres, seis y doce meses”.
La vida continúa
Tras la operación, Sergio comenzó a recuperarse lentamente, con el apoyo de todo el personal del hospital. En este sentido, relató que “me empecé a recuperar para salir adelante, de a poco. Primero apenas me movía en la cama y ahora ya me levanto, me siento, camino, me voy al baño solo. Los médicos me dicen que podré volver a trabajar, me dan mucho aliento de que podré salir adelante”.
“Fue una experiencia jodida porque nunca me había pasado algo así, además de haber perdido un compañero en el accidente. Pero hay que seguir para adelante, no me queda otra. Gracias a Dios que estoy vivo y de a poco voy a ir tironeándola para salir adelante”, aseguró confiado.
Además de su voluntad por sobrellevar esta dura experiencia, Sergio Peressutti cuenta con el apoyo y cariño de su familia, integrada por su mamá, cinco hermanos, cuñadas y sobrinos.
Más recursos humanos
El Servicio de Hemodinamia del hospital Cullen incorporó personal -luego de haberse realizado las pertinentes gestiones ante el Ministerio de Salud- para poder atender durante las 24 horas emergencias cardiovasculares (principalmente infartos agudos de miocardio).
Por este motivo, ya no funciona con un horario restringido (de 8 a 20) sino durante las 24 horas, al haber podido incorporar médico, enfermero y técnico radiólogo.
Este contenido no está abierto a comentarios

