CITAN A SUÁREZ MASON PARA DETERMINAR SI VIOLÓ LA PRISIÓN DOMICILIARIA
El juez federal Jorge Urso citó a declaración indagatoria para mañana al represor Carlos Guillermo Suárez Mason para determinar si violó la prisión de la que goza en su domicilio.
El magistrado, que fijó la audiencia para las 13, adoptó esta decisión antes de resolver si hace lugar al pedido de los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado para que se revocara el beneficio al ex jefe del Primer Cuerpo del Ejército.
En tanto, el presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, accedió al reclamo del gobierno argentino y ordenó el retiro de su embajador en Buenos Aires, Germánico Molina. Según fuentes de la Cancillería, el diplomático habría llevado en un auto de la embajada a Guillermo Suárez Mason para su fiesta de cumpleaños, en lo que sería una violación del arresto domiciliario del represor.
El ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Patricio Zuquilanda, confirmó hoy en declaraciones radiales que Molina ya abandonó Buenos Aires y está en viaje de regreso a Quito.
El represor negó esta mañana haber salido de su casa para festejar su cumpleaños en Argentinos Juniors, pero admitió la reunión con el diplomático. “Yo no salí de acá, pero es cierto que el embajador de Ecuador Germánico Molina estuvo acá”, dijo.
Suárez Mason, uno de los mayores símbolos de la represión ilegal, aseguró que nunca podría haber ido al club porque le sacaron el carnet. “El embajador estuvo en mi casa con motivo de que unos amigos de Ecuador me pidieron que me comunicara y luego el embajador se fue. Vino acompañado por un doctor Robles, y eso fue todo. Además pueden llamar al club y le dirán que no he estado para nada en Argentinos”. “En cuatro años no salí de mi casa, sólo al Hospital Militar”, declaró Suárez Mason.
El represor, preso por robo de bebés, habría celebrado su 80º cumpleaños en una cena con show de odaliscas en el club Argentinos. No es todo: quien lo habría sacado de su casa y devuelto en la madrugada del sábado en un automóvil con patente diplomática “fue el embajador ecuatoriano en Buenos Aires”, teniente coronel retirado Germánico Molina, según contaron a Clarín fuentes de la Cancillería.
De todos modos, el presidente de Argentinos, Luis Segura, desmintió hoy a Radio Mitre que Suárez Mason haya estado en el club. Dijo que en la institución “se conoce a toda la gente que va” y que nadie le contó que el represor haya estado por la sede en estos días.
El episodio se disparó ayer, a partir de un mensaje anónimo que llegó a manos del canciller, Rafael Bielsa. Afirmaba que el viernes 23, Suárez Mason salió de su departamento de la avenida Santa Fe al 1300, acompañado por tres hombres, a bordo de un automóvil Audi con patente diplomática CD0027. Según el anónimo, el mismo auto regresó al ex represor a su casa alrededor de la 1.30 del sábado 24, día de su cumpleaños.
Lo primero que ordenó Bielsa fue chequear de quién era el automóvil. Fue sencillo: las letras “CD” significan “cuerpo diplomático”, y esas patentes las extiende la misma Cancillería. Una vez establecido que el Audi pertenecía al embajador Molina, Bielsa habló con él por teléfono. Según contó una fuente de la Cancillería, la sorpresa mayor fue que Molina reconoció que el hecho había sucedido.
Luego, por instrucción del presidente Kirchner, Bielsa llamó a su colega ecuatoriano, Patricio Zuquilanda, y le pidió que retirara a Molina de la representación en Buenos Aires. El jefe de Gabinete de Cancillería, Eduardo Valdés, había confirmado esta mañana que el gobierno ecuatoriano cumpliría con el reclamo argentino.
La Cancillería dio además parte del hecho al Juzgado Federal Nº 3, a cargo de la megacausa por violaciones a los derechos humanos en el Primer Cuerpo, que desde 1976 condujo Suárez Mason.
Los fiscales federales Eduardo Freiler y Federico Delgado solicitarán que se revoque el beneficio de la prisión domiciliaria del que goza el represor en la causa en la que se investiga el robo de bebés durante la última dictadura militar. Esta mañana, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, pidió que Suárez Mason quede ahora alojado en una cárcel común.
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