CLAUSURAN 18 ESTACIONES DE SERVICIO POR DAÑO AMBIENTAL
La Ciudad clausuró 18 estaciones de servicio por cuestiones ambientales en lo que va de 2005. Filtraciones en los tanques subterráneos —que provocan contaminación del suelo y las napas— e irregularidades en el manejo y la disposición de los residuos peligrosos son los principales problemas detectados en una actividad que en Buenos Aires ha sido muchas veces objeto de polémica.
Si bien desde 1999 existe una ley (la 123) que exige un estudio de impacto ambiental para todas las estaciones de servicio —como para todas las instalaciones peligrosas—, la enorme mayoría no lo ha presentado porque ya estaban instaladas cuando se sancionó la norma. Sólo ahora, con seis años de demora, el Gobierno porteño ha formulado el Plan de Adecuación y les pidió a las estaciones que presenten el estudio. De todos modos, les dio tiempo hasta el año que viene. Además, les exigió que en un plazo de 60 días, que vence el mes próximo, presenten un certificado de que no pierden líquidos.
En la Ciudad de Buenos Aires están inscriptas como activas 397 estaciones de combustibles líquidos, gas natural comprimido (GNC) o ambas. En la Dirección de Control de la Calidad Ambiental dijeron a Clarín que han hecho 206 inspecciones este año, cuya resultado fueron 57 intimaciones de mejoras y 18 clausuras. De estas últimas, siete ya volvieron a funcionar porque se acreditó el cumplimiento de las mejoras pedidas y se les suspendió la clausura en forma provisoria.
La novedad es que ahora la información sobre la calidad ambiental de cada una de las estaciones de servicio estará cargada en la página de Internet del Gobierno de la Ciudad, en el apartado de Control Comunal. Se podrá ver a partir del fin de semana, anticiparon en la subsecretaría. Entre otros datos, allí será posible saber cuándo le vence a cada estación la auditoria de hermeticidad de sus instalaciones, que está a cargo de empresas autorizadas por la Secretaría de Energía de la Nación.
“Hay un porcentaje de riesgo existente en la actividad, por sus propias características. Y la realidad es que una sola estación de servicio con filtraciones de combustible es peligrosa y genera un daño ambiental importante”, admitió a este diario Diego Gorgal, secretario de Seguridad.
“Al comienzo de la gestión nos trazamos hacer un análisis de situación, riesgo y vulnerabilidad del sistema de expendio de combustibles. Armamos una rutina de fiscalización y control. Ya recorrimos más de la mitad de las estaciones y antes fin de año habremos controlado la totalidad”, prometió Gorgal, que llegó a la secretaría de la mano de Juan José Alvarez, después de Cromañón, con la misión de rediseñar un sistema de seguridad comunal que quedó en el centro de todos los cuestionamientos.
Además de las estaciones clausuradas este año, hay algunas a las que no se le permite funcionar desde antes, como la de Shell de Santa Fe y Aráoz, donde hubo una explosión en febrero de 2003 que dejó ocho heridos leves, y también que está donde Córdoba se abre y nace Estado de Israel.
En la Dirección de Control de Calidad Ambiental dicen que le han dado prioridad al control de estaciones de servicio que estén cerca de estaciones de subte, cámaras de energía eléctrica o sótanos de edificios, que son los casos más conflictivos. Las estaciones que están en esa situación geográfica son las únicas que tienen la obligación de instalar sensores que reaccionen ante la pérdida de hidrocarburos.
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