CLAUSURARON EL BUENOS AIRES LAWN TENNIS
La organización del torneo de tenis ATP de Buenos Aires corre peligro: debido a la constatación de irregularidades por parte de inspectores de la Ciudad, ayer, María del Carmen Giocco, titular de la fiscalía en lo contravencional N° 7 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró preventivamente el court central del Buenos Aires Lawn Tennis Club, el escenario más tradicional del deporte blanco en nuestro país, y en el que el lunes próximo, a las 11, estaba previsto el comienzo del certamen deportivo internacional más importante que se organiza en nuestro país.
La medida se dispuso luego de una inspección que se realizó durante la jornada de ayer y que fue la segunda en las últimas semanas.
El 27 del mes pasado, inspectores de distintos sectores del gobierno de la ciudad -entre ellos, habilitaciones, control de espectáculos y bomberos- caminaron los pasillos de la Catedral del tenis -un court que puede albergar a 6000 personas- y detectaron 14 “observaciones” que luego fueron puestas en conocimiento de la empresa Altenis, organizadora de la prueba que reparte 380.000 dólares en premios, que se juega ininterrumpidamente desde 2001 y que tiene un presupuesto de organización que oscila en torno de los 3.500.000 pesos.
Altenis es una compañía cuyos propietarios son el norteamericano Earl “Butch” Buchholz, el chileno Joaquín Blaya y el puertorriqueño Miguel Nido y que en la Argentina es manejada por los tenistas, ya retirados, Martín Jaite, ex N° 10 del mundo, y Christian Miniussi, ganador de la medalla de bronce en dobles en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Según se pudo saber, la inspección efectuada en la jornada de ayer sólo constató la corrección de uno de los 14 ítem observados el jueves último. Por ello la fiscal Giocco dispuso la clausura preventiva. Y los organizadores tienen como plazo obligado el lunes 7, hasta las 10, una hora antes del comienzo estipulado del torneo.
La mención no es casual: el ATP de Buenos Aires forma parte del circuito internacional y de una gira por América latina, y tiene como fecha prevista de organización la semana que comprende entre el 7 y el 13 de este mes. Actualmente, los tenistas están jugando en Viña del Mar y, desde el 14 del actual, lo harán en la localidad brasileña de Costa do Sauípe.
Irregularidades
Anoche, en un encuentro con LA NACION, tanto Jaite como Miniussi, con rostros apesadumbrados, prefirieron no hablar sobre el tema. Tampoco señalaron si, de algún modo, el torneo corre peligro.
En ese momento, el movimiento en el predio era normal. La gente que trabaja para Altenis en la puesta a punto del predio lo hacía con normalidad, mientras que, en la otra punta -en el sector reservado únicamente para los miembros del club fundado el 19 de abril de 1892-, los socios jugaban al tenis. La clausura preventiva, se dijo, no afectará la actividad social de la institución.
Un rato antes, fuentes inobjetables de la Secretaría de Seguridad porteña, a cargo de Juan José Alvarez, señalaron que el propio secretario al recibir la noticia en la tarde de ayer manifestó que, pese a que estaba todo organizado, se siguiera hasta el último paso para poner las cosas en regla. Allegados a Altenis dejaron trascender que la empresa había pedido el 28 de octubre a la Ciudad los requisitos para la habilitación del predio. La respuesta, dijeron, la tuvieron recién el 28 de enero.
Las irregularidades halladas por los inspectores son, entre otras, la falta del estudio de suelo en el sector donde, desde 2001, se levanta la tribuna metálica, con capacidad para 1200 personas. El estudio faltante permite saber si el piso está en condiciones de soportar el peso; el revestimiento de la tribuna tubular con media sombra, el material que había en el techo de República Cromagnon y que es de alta toxicidad; la falta de instalaciones contra incendios; las cubiertas de lona de los courts no son de material ignífugo, además de otras carencias en los pisos de madera; la presencia de cables expuestos -no debidamente protegidos- en el alumbrado, las comunicaciones y el sistema de audio.
En cuanto a sanciones, allegados a la ATP señalaron que en el caso de una situación así los organizadores no sufrirán ningún tipo de multa.
En el caso en el que sí podría haber sanciones es si el predio no queda habilitado, en cuatro semanas, para el match que por la Copa Davis, la Argentina disputará con la República Checa. La Asociación Argentina de Tenis ya tiene vendido el 80 por ciento de las entradas. Además, como es sabido, la ciudad no posee otro estadio para organizar este tipo de torneos. Con lo cual, la clausura preventiva es un doble problema para la gente del tenis.
Informes de Paola Juárez y Alfredo Bernardi
Las irregularidades
En la tribuna
No consta que se haya hecho un estudio de suelo en el sector donde, desde 2001, se levanta una tribuna metálica con capacidad para 1200 personas.
Cableados
Se encontraron cables del sistema de alumbrado y del de comunicaciones expuestos al aire libre y sin su correspondiente aislación. El mismo defecto presentaron algunos tableros y el sistema de audio.
Fuego
No se hicieron instalaciones contra incendios.
Media sombra
Una de las tribunas está cubierta por un media sombra similar a la que se incendió en Cromagnon.
Un torneo querido en todos lados
Más allá del mal trago que están viviendo los organizadores del ATP de Buenos Aires, vale señalar que la escala porteña del circuito internacional de tenis es una cita querida, conocida y respetada por los principales tenistas del mundo.
No es casual que, desde que Altenis trajo el tenis otra vez a nuestro país -en 2001 y después de ocho años de ausencia-, hayan pisado el court central del Buenos Aires nombres como el brasileño Gustavo Kuerten, el español Carlos Moya y el chileno Marcelo Ríos, tenistas que llegaron a ocupar el primer lugar del ranking de la ATP. Y el cariño no es sólo por la plaza, sino por el trato y las comodidades que reciben, como en ningún otro certamen, los trotamundos de la raqueta.
Con una apuesta feroz por esta plaza, Altenis, la misma empresa que ideó el torneo de Key Biscayne, en Miami, considerado el quinto certamen del mundo, creyó en Buenos Aires, especialmente después de la pesificación, en 2002, y de la ausencia de un sponsor principal, desde 2003, luego de la finalización del vínculo con la empresa telefónica AT&T.
El furor del tenis en la Argentina, produjo, el año último, la presencia de 59.520 personas, marca jamás alcanzada en un certamen de este deporte en nuestro país. Una cifra que coloca al ATP de Buenos Aires entre los quince con mayor concurrencia en todo el planeta, sin contar el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open, las cuatro pruebas denominadas de Grand Slam.
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