COBRA RITMO LA ACTIVIDAD EN LA RURAL
La exposición rural de Palermo empezó a cobrar mayor impulso con las actividades equinas en la pista central y la admisión de las principales razas bovinas.
Ayer, a pesar del frío, una gran cantidad de público, que según los organizadores llegó a 39.000 personas, eligió visitar la Rural, en coincidencia con los últimos días de vacaciones invernales escolares. El menú de opciones para la familia incluye desde los pabellones de las razas bovinas y equinas hasta los espacios destinados a las aves, llamas, ovejas y porcinos.
Hay unos 4000 animales en exhibición y, a grandes rasgos, la muestra que se realiza en el predio palermitano desde 1876 encierra en las 11 hectáreas todo el ambiente de campo.
A diferencia de las ediciones anteriores, los pabellones y los accesos aparecen más abiertos y puede observarse un mayor orden en la señalización. Esos cambios, en parte, respondieron a las mayores exigencias en cuanto a seguridad dispuestas por los inspectores del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, por el efecto post-Cromagnon.
“Todos los años venimos porque nos parece bueno que los chicos vean otras realidades, como los animales y los gauchos”, expresó Marcela Carrizo, que, a media tarde, disfrutaba de la clasificación de caballos en la pista central con sus tres chicos. Precisamente, uno de los atractivos de la muestra se encuentra en el hecho de que amalgama en plena ciudad a los exponentes más representativos del sector agropecuario.
Los caballos de las razas Petiso Argentino, Tiro Argentino, Appaloosa, Sangre Pura de Carrera, Hackney y Welsh Cob mantuvieron la atención de las tribunas y la semana próxima se aguarda el ingreso de las razas mayores.
Más allá del aspecto lúdico, la exposición también convoca a los empresarios agroindustriales que pueden encontrar en los stands de maquinaria y servicios las últimas tecnologías disponibles para la producción.
De los 400 stands, unos 100 son de maquinaria agrícola. Si bien la feria apenas ha comenzado, ayer, el ritmo de consultas en las empresas de implementos agrícolas parecía un poco más tibio que anteayer. Según los representantes de algunas empresas de maquinaria, la expectativa está centrada en la semana próxima.
“Hasta hoy hicimos presupuestos, pero a partir de la semana próxima podrían concretarse ventas porque habíamos acordado cerrar los últimos aspectos de la operación aquí”, dijo un representante de unas de las firmas más representativas.
Tiempo
La muestra es grande. Y, para recorrerla, se requiere de bastante tiempo. Este año, la Rural cuenta con una amplia variedad gastronómica que se concentra básicamente, como es tradición, en la cocina criolla y el asado. En el restaurante central puede comerse, por ejemplo, un asado con cuero con ensalada de hojas verdes a $ 42 o un ojo de bife o lomo acompañado de mil hojas de papas a la crema y hojas verdes a $ 28. Más económico, el choripán cuesta 3,50, y un café, 3 pesos.
Los stands de cuchillería y de ropa de campo acapararon una atención especial. Allí, en el pabellón cubierto, los visitantes pudieron apreciar artículos artesanales que provienen de varias provincias y que es muy difícil de conseguir en la Capital Federal.
Al mediodía, los productos regionales, como chacinados y fiambres, tuvieron su momento y se formaron colas para adquirir algún queso saborizado, pastelitos, jamones y diferentes tipos de productos.
En el segundo día de la exposición, los caballos fueron el número central. Después de las clasificaciones, por la tarde, los caballos Cuarto de Milla coparon la pista central con la prueba de riendas. Pese a que el sol había prácticamente desaparecido, igual las tribunas estaban bastante cubiertas de público, que siguió la destreza de los jinetes. Hoy está prevista una serie de cursos de gastronomía de distinto tipo, como panes saborizados y cocina orgánica, en el Salón de Frutas y Verduras que este año se expandió con empresas dedicadas a la industria de elaboración de productos.
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