Cobro de peaje desató una tragedia en San Pantaleón
Dos vecinos muertos, otros tantos heridos, dos viudas y más de una decena de niños huérfanos de padre, es el saldo provisorio que -junto a una indescriptible sensación de inseguridad-, dejó un cobro de peaje en las calles del barrio San Pantaleón.Los López que trabajan como floristas en el Cementerio Municipal regresaron anoche a su casa -Estrada al 4900-, después de asistir a una ceremonia religiosa en un templo cercano. El calor apretaba y Benito López (38), decidió volver a la calle con intención de comprar una gaseosa.Entonces ocurrió lo de siempre, una patota le salió al paso para cobrarle peaje -todos saben en el vecindario que nadie pasa por el lugar sin pagar un canon a la banda de los "Gogó"-, pero esta vez, porque no quiso o porque el dinero no sobraba, Benito no pagó.Los Gogó -dicen-, nunca perdonan una negativa, menos cuando el día se termina y empiezan a ser escasas las oportunidades de hacerse de una moneda, porque el grueso de la gente se encierra en sus casas y hasta la salida del sol no se deja ver. De modo que tras la negativa, Benito recibió amenazas y algunos golpes, a modo de advertencia. Los Gogó querían plata.La noticia del incidente llegó al resto de los López y éstos, junto a otros vecinos -entre ellos marcharía Diego Díaz (27)-, fueron al rescate del hombre que estaba sufriendo un duro castigo.Porque era noche cerrada y no vieron cuántos y quiénes los esperaban, o porque la violenta situación no les dio tiempo para medir las consecuencias, los López, Díaz y otras personas que se acercaron al lugar para poner fin al incidente, quedaron presos de una encerrona.Los Gogó aparecieron de todas partes, todos armados y decididos a matar. "En pocos segundos nos rodearon y empezaron a tirar" -dijo Silvia López, quien aunque herida se cuenta entre los sobrevivientes- "Nos tiraban y nos tiraban. A mí, me pegaron un balazo acá y no es nada -dice señalando el abdomen-, pero a Díaz le dieron en la cabeza y cayó muerto".Silvia López (29), quien junto a un importante grupo de vecinos explicó que lo sucedido anoche nada tiene que ver con una guerra de clanes y menos aún con un enfrentamiento entre bandas delictivas, refirió la muerte de Díaz y también recordó como su propio hermano "Moncho" López (44) sería blanco de varios disparos cuando fue en auxilio de aquél.Por su parte, Benita Monzón, esposa de Ramón "Moncho" López dijo entre sollozos que dada la confusión, nadie puede decir quién disparó contra su marido y menos todavía, quién ejecutó alevosamente al infortunado Díaz.A su vez Nadia Figueredo, ahora viuda de Díaz, dijo que los asesinos dejaron en su casa dos niños huérfanos y otros nueve en la casa de Benito Monzón, quien con una grave herida de bala en el pecho habría de fallecer en la ambulancia que lo llevaba en camino al hospital."Somos gente de trabajo, vendemos flores para vivir y volvíamos del culto cuando pasó todo esto -dijo a su vez Elsa Castillo-, la esposa de Benito. Tengo nueve chicos y ahora, después de esto, no se qué va a ser de nosotros".La opinión los vecinos es coincidente en casi todos los casos, la banda de "Los Gogó" hace imposible una convivencia civilizada en ese vecindario, uno de los más castigadas por la desocupación y la miseria que aflige a tantos vecinos de esta ciudad."Los Gogó" -dicen- hacen lo que quieren a cualquier hora del día o de la noche, ellos imponen las reglas del juego porque tiene armas y están dispuestos a matar, en tanto que la policía apenas se deja ver y eso, siempre después que ya pasaron las cosas.En la temida banda, a estar de los dichos de nuestros entrevistados forman parte alrededor de veinte sujetos, entre hombres y mujeres, mayores y menores de edad. Los que tomaron el nombre de un líder histórico de la barriada -quien ya pasó a mejor vida-, no vivirían exactamente en San Pantaleón, tampoco en la vecina Barranquitas, sino en la zona de bañados que se extiende entre el terraplén y el río Salado."Ahí nunca entran las patrullas -aseguró uno de los vecinos que a renglón seguido aclaró-, excepto para estas fechas, para las fiestas, cuando vienen a buscar los chanchos".Después, todos a una, manifestaron su indignación porque aún después de lo ocurrido anoche la banda se deja ver. "Volvimos a casa a buscar algunas ropas para Moncho que está en el hospital y estaban ellos, se reían y nos mostraban las armas. Nadie los toca".Fuentes policiales al ser consultadas esta mañana dieron a entender que este caso de doble homicidio podría hallar explicación en un enfrentamiento entre familias y agregaron que dos de los sujetos que atacaron a los López, también al infortunado Díaz, fueron detenidos y que ahora, alojados en Jefatura, se encuentran a disposición de la justicia".Las mismas fuentes dijeron además que en lugar donde las víctimas fueron asistidas por los uniformados del Comando, Seccional 6a. y personal del Cobem, no se hallaron armas de fuego. Lo que lleva a pensar que ni los Díaz, tampoco los López hicieron uso de armas en medio del tumulto".
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