Cococcioni: “La Defensa Penal presenta recursos de hábeas corpus con mil reclamos distintos”
El secretario de Asuntos Penitenciarios, Pablo Cococcioni, sostuvo que “la nueva Defensa Penal presenta recursos de hábeas corpus con mil reclamos distintos cada uno”.
Cococcioni cuestionó de esta manera el nuevo recurso interpuesto por el Defensor Provincial, donde solicita la solución de casi todos los problemas estructurales del Servicio Penitenciario. “Desde problemas edilicios hasta alegaciones de maltrato, desde un inodoro roto hasta la generación espontánea de 3440 puestos de trabajo. Y entre otras cosas, se interpone ante un juez penal, con un disimulo escasísimo, una demanda laboral colectiva contra la provincia de Santa Fe”, indicó.
El responsable del área recordó lo realizado hasta el momento en materia penitenciaria. “Hacia diciembre de 2007 la mitad de la población penal santafesina se encontraba alojada en sede policial, es decir, comisarías y alcaidías. La cantidad de detenidos no aumentó de un día para otro, y nadie puede alegar sorpresa alguna al respecto. Claramente había un problema de gestión, o mejor dicho de falta de la misma. Sobre el final de la segunda gobernación de Obeid, habiendo pasado 23 años de los 24 en los que la provincia tuvo gobiernos de un mismo signo político, se inauguró la cárcel de Piñero, con apenas 320 plazas y sin infraestructura complementaria”.
“En octubre de 2014 -continuó-, y no sin esfuerzos de toda especie, la Alcaidía Mayor de Rosario fue traspasada al Servicio Penitenciario como Unidad 6ª. En ese momento, la incidencia del preso policial bajó a un tercio del total”.
“Y así todo, esta gestión ha sido objeto de varias docenas de hábeas corpus por parte del Defensor Provincial. Muchos de ellos con temáticas repetidas, en procura de que el juez B le conceda lo que el juez A le negó, lo que se conoce como ‘forum shopping’, es decir la práctica de elegir al juez más favorable, o simplemente a otro nuevo, mediante chicanas diversas”.
Cococcioni siguió diciendo que “a fin de mes, estaremos inaugurando una nueva unidad penal con capacidad para 320 detenidos. Y se encuentran en construcción dos nuevos módulos en Piñero y un pabellón en Las Flores. Sólo con estas obras que ya están en marcha el preso policial baja a un 15 por ciento del total. O sea, de cada 20 presos, 17 pasarían a estar en institutos penitenciarios. Y se van dando consensos importantes respecto de qué hacer con ese 15 por ciento restante, como por ejemplo el anteproyecto de construcción de una unidad penal en Melincué, para lo cual ya se ha abierto un canal de diálogo”.
Luego agregó que “este crecimiento, naturalmente, va acompañado de más personal, más vehículos, más equipos, y más servicios anexos. En este último caso podemos destacar que después de más de 100 años de Alcaidía Mayor, podemos ahora decir que los presos de la nueva Unidad 6ª podrán ir a la escuela, por ejemplo”.
“Aunque suene algo exagerado, puede y debe decirse que en materia penitenciaria se hizo más en estos siete años que en los treinta o cuarenta anteriores. Y ni siquiera todo esto es suficiente, porque heredamos cárceles destruidas por décadas de motines y abandono estatal en todo sentido. Y porque no es sencillo garantizar a quien está en prisión derechos que ya de por sí son asimismo difíciles de garantizar puertas afuera”, manifestó.
“Lo llamativo es que este nuevo recurso aparezca después de que la propia Defensa Pública suscribiera un acuerdo con el Ministerio de Seguridad, relativo a los presos en comisaría, y otro con la Secretaría de Asuntos Penitenciarios, relativo al Instituto de Recuperación de Mujeres de Rosario”.
Por último, Cococcioni dijo que “pese a todos los avances, reconocemos que mucho es lo que falta y consideramos que el consenso es vital para sostener un rumbo serio en política penitenciaria. Ahora sólo queda esperar, con el respeto profundo que siempre hemos tenido a las instituciones de la democracia, que los jueces sepan valorar lo que se ha avanzado en materia penitenciaria en estos años, y sepan comprender la necesidad de construir una agenda de trabajo en una instancia de cooperación y no de confrontación”.
Fuente: Prensa GSF
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