COIMAS: ADVIERTEN QUE PODRÍA PRESCRIBIR LA CAUSA
El fiscal Federico Delgado le advirtió ayer al juez Daniel Rafecas que las últimas medidas de prueba ordenadas por la Cámara Federal en la causa por el presunto pago de sobornos en el Senado son prácticamente innecesarias o extemporáneas y llevarán a la prescripción del delito investigado.
Esa es la conclusión del último escrito que aportó la Fiscalía a la causa tramitada hace ya más de cinco años. Allí se enumeran una a una todas las medidas de prueba sugeridas la semana pasada por los camaristas Martín Irurzun y Horacio Vigliani. El fiscal sostuvo que esas medidas o bien ya fueron hechas o bien son propias de la instancia de juicio oral.
La Cámara confirmó los procesamientos por el presunto cobro y pago de coimas para la aprobación de la reforma laboral, en abril de 2000, aunque dijo que no hay pruebas de que se hayan usado fondos reservados de la SIDE. Por ese motivo, sólo dejó en pie el más benigno delito de cohecho, sin la figura de malversación de caudales públicos.
En la causa se encuentran procesados los ex senadores Emilio Cantarero, José Genoud, Augusto Alasino, Alberto Tell, Remo Costanzo y Ricardo Branda; el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique; el ex secretario de Inteligencia Fernando de Santibañes; y el ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto.
“Está en juego la posibilidad de que el hecho quede impune sólo por la desnaturalización de las formas procesales”, expresó el fiscal en un escrito que quedó incorporado a la causa y al que Clarín tuvo acceso. Delgado también sostuvo que los camaristas contradijeron su habitual postura de propugnar la pronta elevación a juicio de las causas.
“Si, como expresa la Alzada —en referencia a los camaristas—, ‘la finalidad última del proceso penal consiste en conducir las actuaciones del modo más rápido posible, que brinde a la acusación la vía para obtener una condena y para el imputado conseguir su sobreseimiento y absolución’, el sendero, irónicamente, no es el que el tribunal marca sino precisamente el contrario”, expresó la Fiscalía.
La Fiscalía ahora a cargo de Delgado —antes acompañado por el actual camarista Eduardo Freiler— fue la principal impulsora de la causa que cambió varias veces de juez. El primer magistrado, Carlos Liporaci, renunció cuando era investigado por presunto enriquecimiento ilícito, delito por el que quedó finalmente procesado. Luego intervino otro juez que ahora es camarista, Gabriel Cavallo, y la causa finalmente recayó en Rafecas, uno de los nuevos magistrados federales.
Rafecas firmó a mitad de año un extenso fallo en el que procesó a los ex senadores y funcionarios involucrados. La Cámara cuestionó al juez por algunos párrafos de su resolución.
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