COIMAS: DE LA RÚA SE COMPARÓ CON EL MÍTICO TORERO MANOLETE
El ex presidente Fernando de la Rúa calificó como una “herejía” atribuirle una maniobra delictiva como el pago de sobornos en el Senado y cuestionó a quienes creen que algo así pudo tramarse “en el despacho” de primeros mandatarios argentinos.
Al ampliar su declaración indagatoria, el ex mandatario volvió a criticar al juez del caso, Daniel Rafecas, sobre quien insinuó creer que tenía preparado su procesamiento en la causa, más allá de los dichos que enarboló en su defensa.
También arremetió contra el arrepentido del caso, Mario Pontaquarto, y cuestionó las “contradicciones” de sus dichos en torno a una supuesta reunión en su despacho de la Casa de Gobierno donde se habría hablado de la necesidad de pagar sobornos.
“Hay algo político o vengativo en el origen. Es como el toro, que al cargar, con un inesperado movimiento corta la femoral de Manolete, porque atribuir que semejante acto se cometió en el despacho de los presidentes argentinos es una herejía”, definió.
La cita de ayer ante el juez federal Daniel Rafecas fue la segunda mantenida por el ex presidente en la causa que investiga el pago de sobornos en el Senado para la aprobación de la ley de reforma laboral en el 2000. Esta vez, De la Rúa concurrió a una ampliación de declaración indagatoria a pedido propio magistrado porque, como dijo al juez, en la primera ocasión, el 5 de junio pasado, se quedó con “una sensación penosa” tras doce horas de exposición ininterrumpida.
“Fue una extensa declaración convertida en mera formalidad, sin contenido”, cuestionó De la Rúa, según la declaración de ayer y que, como ocurrió la primera vez, tomó en persona el juez Rafecas.
A lo largo de casi tres horas de exposición, donde no se realizaron preguntas, el ex presidente volvió a criticar a Rafecas.
“En el 2005 el tribunal tomó otras indagatorias y a los tres días emitió una resolución de más de 3 mil páginas ya preparada, no quiero que me ocurra lo mismo”, dijo el el mandatario al juez.
De la Rúa se refirió a los ya procesados en la causa, como su ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique, el arrepentido Pontaquarto y ex senadores como José Genoud.
“¿Quién vio el dinero o las valijas? ¿Los guardias de la Side? No. ¿Un sereno de Cantarero? No. ¿En el hotel donde lo habría dejado? Tampoco”, se preguntó al reconstruir el trayecto del dinero que según Pontaquarto sacó de la Side para repartir entre senadores.
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