COIMAS EN EL SENADO: LA EX EMPLEADA DE COSTANZO LLEVA NUEVAS PRUEBAS A LA JUSTICIA
Tras la explosiva declaración de ayer, la defensa de la ex colaboradora en el Senado del ex legislador Remo Costanzo entregará hoy al juez Rafecas documentación y agendas como pruebas de que existieron sobornos en la Cámara alta para la aprobación de la Ley de Reforma Laboral en 2000, durante el gobierno de Fernando de la Rúa.
El abogado de la ex empleada Sandra Montero, quien dijo haber visto un maletín con dinero para pagar las coimas, aseguró hoy que la mujer “está segura y protegida”, que su testimonio fue “muy sólido”, y que demoró su declaración porque el juez original de la causa, Carlos Liporaci, “no le ofrecía garantías”.
“Vivió con esta tortura de saber algo importante. Dijo que el juez de la causa no le ofrecía garantías, luego hubo un juez interino. Este juez (por Rafecas) le pareció que investigaba seriamente. Después hizo un clic y dijo: “No aguanto más”, precisó el abogado Roberto Ribas.
Además, Ribas dijo que la testigo “no vio la suma exacta” de dinero que se presume se habría pagado al a su ex empleador, el ex senador rionegrino Remo Constanzo, sino “un maletín con dinero”. Pero no dudó al calificar la importancia de la declaración.
“El testimonio es contundente y va de la mano de otros que declararon en la causa. Da precisiones y tenemos algunas pruebas que iremos incorporando”, concluyó.
Además de a Costanzo, Montero puso en aprietos con su declaración a los también procesados ex senadores Emilio Cantarero y Alberto Tell, así como a Angel Pardo, que goza de una falta de mérito.
En su declaración, Montero afirmó tener una relación muy personal con Costanzo. Al punto que —agregó— el entonces legislador por Río Negro le anticipó que estaba por cobrar del gobierno de Fernando de la Rúa por la aprobación de una norma considerada clave para la supervivencia de la Alianza.
Costanzo le había hablado de 600 mil pesos-dólares y, tras el pago, habría reclamado con mucho enojo y poco éxito la mitad restante. Montero juró ayer que los 300 mil que vio estaban en pesos, envasados en nailon al vacío dentro de un maletín de cuero con dos iniciales: RC.
Sobre el ex presidente Fernando de la Rúa, la ex empleada de Costanzo sólo comentó que estaba al tanto de los sobornos, sin mayores precisiones. Le dejó al juez Rafecas una agenda personal y números de cuentas bancarias en el exterior de su antiguo jefe, que empezarán a ser analizados desde hoy.
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