Colapsaron las cloacas en dos sectores de la ciudad
Alfredo Falomir, de 73 años, y Catalina Méndez, de 52, viven en el departamento N° 40 del monobloque 3 del barrio Acería. "Hace 19 años que vivimos acá, desde que nos adjudicaron la casa, y este problema no es de ahora sino que pasa siempre", dijeron para romper el hielo de la conversación.
En este monobloque, los habitantes de la planta baja tienen un problema: el desagüe cloacal colapsa periódicamente y los vecinos se inundan con aguas servidas. Pero Alfredo y Catalina sufren peor las consecuencias que ello acarrea, ya que en el interior del comedor -que es una ampliación de la vivienda entregada originariamente que fue autorizada por Vivienda de la provincia- está la tapa de la cámara séptica.
Esta mañana, la vivienda de este matrimonio se encontraba inundada de líquidos cloacales e invadida por malos olores. Consultado al respecto, Alfredo contó que habría un tramo de la cloaca obstruido y ése sería el origen del anegamiento producido. Además, referenció que la cañería es chica en comparación con el número de habitantes del barrio.
"Lo que nosotros pedimos es que Aguas Santafesinas venga a destapar el desagüe porque así no podemos vivir. El viernes hicimos el reclamo y hasta ahora no vino nadie", indicó Alfredo. Y agregó: "Hay que cansarlos con llamadas para que los empleados de Assa se dignen a venir".
Don Falomir tiene cuatro operaciones al corazón y una hernia de hiato que ya es inoperable. Sus condiciones de salud le impiden que pueda realizar tareas de fuerza y, por lo tanto, es Catalina quien se encarga de limpiar y de llenar los baldes para sacar los líquidos de su casa.
"Yo no puedo vivir así y respirar este olor, porque me hace mal. Encima, estamos obligados a encerrarnos en una pieza y comer allí porque en el comedor es imposible", remarcó el hombre de 73 años.
Cada vez que rebasa la cloaca, pero luego de varios días de reclamos, los vecinos contaron que la empresa prestataria se dirige al barrio y, con una manguera que realiza presión, sacan el agua de la vivienda y destapan el tramo de la cañería obstruido; aunque, en palabras de Catalina, "el hecho de que tres escuelas y una carnicería estén anexadas a los caños que pasan por el complejo habitacional complica el panorama".
"Por el problema que tenemos, tuvimos que cortarle el agua a toda la torre. Es que si no nos inundamos el doble. Como solución creo que habría que cambiar las cañerías y poner otras acordes al barrio", precisó Alfredo.
Cabe destacar que son 4 los habitantes de esta vivienda de Acería quienes adoptaron las botas como parte de su indumentaria cotidiana.
EN PLENO CENTRO
San Jerónimo, a la altura del 2600, era un caos esta mañana debido a que el tránsito vehicular estaba cortado. Es que allí, Aguas Santafesinas se encontraba reparando una colectora tras la salida de líquidos cloacales en tres negocios lindantes.
Consultado por El Litoral, el empleado de uno de los locales afectados contó que, en ocho meses, ésta es la cuarta vez que ocurre. "El agua, en esta oportunidad, se venía para el depósito y con un balde tenía que sacarla y tirarla a la calle. Tengo entendido que hay un problema en la construcción del desagüe y por eso pasa esto", dijo. Y agregó: "El reclamo puntual, que se agravó con el estado de las cañerías, viene desde hace dos años atrás".
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