COLOMBIA: URIBE ASUME POR OTROS CUATRO AÑOS
En medio de un fuerte dispositivo de seguridad que incluye a 400.000 hombres y de una ofensiva de la guerrilla de las FARC, Alvaro Uribe asumirá hoy su segundo mandato presidencial en Colombia y enfrentará la necesidad de disminuir los niveles de pobreza y desigualdad social, buscar salidas al conflicto armado interno y acercarse más a América latina.
Hace cuatro años, las FARC atacaron durante su asunción las cercanías de la casa de gobierno con cilindros de gas, y hubo 21 muertos y decenas de heridos.
Uribe, quien ganó las elecciones de mayo pasado con más de 7,3 millones de votos, el 62,3 por ciento del total de la votación, es el primer presidente reelecto en la historia de Colombia para un segundo período presidencial consecutivo por sufragio popular.
A lo largo de sus primeros cuatro años de gobierno, Uribe mantuvo en promedio unos niveles de popularidad del 60% debido a sus resultados en temas de seguridad, un proceso de paz con los paramilitares y un buen ambiente económico, sumado a su estilo particular de gobernar.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Defensa los secuestros en el país pasaron de 2.986 en 2002 a 800 en 2005, en tanto que los actos terroristas cayeron a 661 el año anterior contra 1.645 en 2002. Ese hecho, más el repliegue de las guerrillas por el aumento de hombres de la fuerza pública que sumó 369.749 efectivos en 2005, creó una sensación generalizada de tranquilidad, que se tradujo en la mayor movilidad de ciudadanos.
En estos cuatro años, el gobierno consiguió que unos 31.000 paramilitares dejaran sus armas, en el marco de un acuerdo de paz sustentado en una ley, bastante criticada, que otorga rebajas sustanciales de penas a los autores de delitos de lesa humanidad.
En cifras claves económicas, el desempleo descendió en los últimos cuatro años al 11,7%, aunque el número de subempleados se situó en 31,6%, mientras que la inflación se ubicó alrededor del 5%, un porcentaje similar al del crecimiento del PBI en los últimos dos años.
A futuro, Uribe se propone profundizar en las políticas de seguridad democrática, transparencia y la ampliación de cobertura en salud y educación, como lo manifestó recientemente en la posesión del nuevo Congreso. Además de concretar la aprobación de un TLC con EE.UU, pendiente de la aprobación legislativa en ambos países, y crear un banco de las oportunidades para otorgar créditos a los más pobres.
Pese a las cifras y perspectivas, académicos y opositores son pesimistas frente a los próximos cuatro años del gobierno Uribe y son críticos con el período que termina hoy. Carlos Gaviria, ex candidato presidencial, presidente del Polo Democrático Alternativo (PDA) y declarado jefe de la oposición, dijo que Uribe concluye su primer mandato dejando una “deuda social” con el país y sin resolver el conflicto armado. “Uribe, en sus primeros cuatro años de gobierno, no logró acabar con la fuente de nuestros problemas: las desigualdades sociales. En todo este tiempo no nos movimos ni un solo milímetro en ese tema”, criticó Gaviria.
Tampoco compartió “la actual y futura propuesta política y social” del presidente y reprochó su permanente “negativa a la existencia de un conflicto armado interno”, porque, según él, “eso significa negar las causas que lo motivan: la pobreza, la inequidad social y la miseria”.
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