COLÓN DEJÓ PASAR OTRA OPORTUNIDAD
Colón despidió su campaña como visitante al tono de lo que fueron todas sus actuaciones en esa condición durante este torneo Clausura; esta vez fue un pálido empate ante un Boca plagado de suplentes, y que sólo piensa en ganar la Copa Libertadores de América.
Lo extraño es que los dirigidos por Maturana parecieron conformarse con ese punto, que poco sirve para acercarse a la clasificación a la Copa Sudamericana.
Ante la ausencia de Fuertes y este mal momento de Blanco, todo en la ofensiva sabalera dependió de Giovanny Hernández, quien otra vez jugó en un nivel aceptable, pero en la más absoluta soledad.
En esa primera etapa, el visitante tuvo una sóla chance de gol; un remate desviado de Blanco, luego de un centro atrás de Jorge Martínez.
Boca tampoco pudo imponer su juego, aunque hay que tener en cuenta que ninguno de los que entraron a la cancha son habituales titulares, y que, por ejemplo, jugaron Ormazábal, Ríos y el belga Yourassowsky (debut histórico, primer jugador de ese país que juega en la Argentina), que ni siquiera forman parte del recambio que suele emplear Bianchi.
En el complemento el conjunto xeneize fue algo superior y tuvo las chances más claras para definir el encuentro, pero siempre chocó contra un muy seguro Tombolini.
Maturana reemplazó a Blanco por Gigena e hizo ingresar a un lateral como Jorge Bontemps en lugar de Gustavo Savoia.
El punto no le sirvió a ninguno, aunque está claro que los dirigidos por Maturana llegaron con muchas más obligaciones al encuentro. La gente de Boca se retiró pensando en lo que se viene, la final de la Libertadores frente al Once Caldas. Los sabaleros, con la misma frustración de ver un equipo que parece conformarse con nada, y que otra vez queda lejos de su objetivo, de ingresar a una copa continental.
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