COLÓN EMPATÓ CON BOCA Y SE FUE FESTEJANDO
Más allá de no ser un buen resultado – porque empató como local- Colón se fue festejando el empate como si se tratara de un triunfo que seguro le será de mucha utilidad para la definición de la clasificación en la Copa Sudamericana. Boca, se fue derrotado y con la bronca de no haber podido concretar las innumerables oportunidades de gol que tuvo a lo largo del partido.
El equipo local fue dominado con claridad por Boca, que mereció la victoria, pero pagó por no haber sabido definir el encuentro cuando debió hacerlo.
El desequilibrio en el marcador llegó casi a la media hora de juego, de la mano del brasileño Iarley, con una excelente definición luego de una gran jugada en ofensiva de Tévez.
El mediocampo del local se vio absolutamente desbordado por la presión de los volantes xeneizes, en especial de Sebastián Battaglia.
La clave del dominio del visitante pasó por el gran rendimiento de sus dos hombres de punta, Iarley y Tévez, que complicaron mucho a la última línea rojinegra.
El primer tiempo se fue sin que Colón pudiera crear siquiera una situación de gol, debido en parte a la levedad que mostró el colombiano Giovanny Hernández a la hora de crear.
Apenas iniciado el complemento, Fuertes exigió por primera vez, de cabeza, a Abondanzzieri, quien ahogó el grito de empate.
Boca desperdició muchos contragolpes y no supo aprovechar la desorientación que mostraban varios jugadores sabaleros, con la excepción de Alcides Piccoli, lo mejor del local.
Cuando nadie lo esperaba, y de manera inmerecida, a los 44 minutos Gustavo Savoia, que había ingresado en reemplazo de Carignano (de floja actuación), definió de derecha luego de una infinidad de rebotes en el área xeneize y decretó la igualdad.
Sólo un empate y como local, pero por la forma en que se dio, fue festejado como un triunfo.
La revancha se jugará el 9 de octubre, en Salta, donde Boca actuará como local.
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